Anestesia tópica: qué es y cómo funciona
La anestesia tópica ocular son gotas que contienen un anestésico local (generalmente oxibuprocaína o proparacaína) que actúa directamente sobre la superficie del ojo. En 30-60 segundos, la córnea y la conjuntiva pierden toda sensibilidad al dolor.
El efecto dura lo suficiente para completar el procedimiento. No se utiliza anestesia general ni sedación intravenosa en la cirugía refractiva estándar.
Qué se siente y qué no se siente
Con la anestesia tópica bien aplicada, no sentís dolor en ningún momento. Sí podés percibir: presión sobre el ojo, cambios en la visión (nublado, oscuro), el frescor de las gotas durante el procedimiento y el olor del láser.
El ojo no se "cierra solo" con anestesia tópica. Por eso se utiliza un separador palpebral para mantenerlo abierto durante el procedimiento. Esto es completamente indoloro.
El separador palpebral hace que no puedas parpadear aunque quieras. No es incómodo. El equipo médico te avisa antes de colocarlo.
Sedación oral opcional
Algunos centros ofrecen una dosis oral de ansiolítico (como alprazolam) antes del procedimiento para pacientes con mucha ansiedad. Esto no es anestesia general, solo reduce el nerviosismo sin afectar la conciencia.
Si sos muy ansioso o tenés miedo a los procedimientos oculares, comentalo con tu médico antes de la cirugía para evaluar si esta opción es adecuada para vos.