La autorrefractometría es el estudio objetivo que mide con precisión la graduación del ojo (miopía, hipermetropía, astigmatismo) como punto de partida para la receta de anteojos o lentes de contacto. Rápido, indoloro y sin subjetividad del paciente.
El autorrefractómetro es un instrumento computarizado que proyecta un haz de luz infrarroja sobre la retina y analiza cómo se refleja para calcular automáticamente la refracción del ojo. A diferencia de la subjetiva ("¿ve mejor con uno o con dos?"), este estudio no depende de las respuestas del paciente: entrega en segundos los valores objetivos de esfera, cilindro y eje para cada ojo.
El resultado de la autorrefractometría es el punto de partida que el oftalmólogo utiliza para afinar la receta final mediante la refracción subjetiva. Es especialmente útil en niños, personas con dificultad para comunicarse, o como control objetivo de la graduación a lo largo del tiempo. El estudio dura apenas 2 a 3 minutos y no requiere ninguna preparación especial en la mayoría de los casos.
Es el estudio de rutina en toda consulta donde se busca determinar o actualizar la graduación para anteojos correctores o lentes de contacto blandas o rígidas.
En pediatría o en personas que no pueden responder de forma confiable a la refracción subjetiva (por edad, idioma o capacidad cognitiva), la autorrefractometría es el método de elección.
Antes de una cirugía LASIK o PRK se realizan múltiples mediciones de refracción objetiva para confirmar la estabilidad de la graduación y planificar con precisión la corrección.
Realizamos autorrefractometría en nuestro centro en Liniers (Av. Rivadavia 11022). Lun–Vie 10 a 18hs · Sáb 10 a 13hs. Atendemos pacientes de Ramos Mejía, Morón, Haedo, Ciudadela y toda la zona oeste.