La miopía es el defecto visual más frecuente del mundo: los objetos lejanos se ven borrosos porque la imagen se forma antes de llegar a la retina. Tiene solución definitiva con cirugía refractiva. Atendemos en Liniers, zona oeste de Buenos Aires.
La miopía es un defecto de refracción en el que el eje del globo ocular es más largo de lo normal, o la córnea tiene una curvatura excesiva. Como resultado, los rayos de luz paralelos que provienen de objetos lejanos se enfocan justo delante de la retina —y no sobre ella—, generando una imagen borrosa.
La visión de cerca suele conservarse bien porque los rayos que vienen de objetos próximos divergen y se enfocan exactamente en la retina. Por eso el paciente miope ve perfectamente el teléfono o el libro, pero no puede leer el cartel del colectivo a 10 metros de distancia.
La miopía afecta aproximadamente al 30% de la población argentina y su prevalencia sigue en aumento, asociada al mayor tiempo frente a pantallas y a la reducción del tiempo al aire libre durante la infancia. En la mayoría de los casos aparece en la niñez, progresa hasta los 20-25 años y luego se estabiliza.
La graduación se mide en dioptrías (D). El grado determina las opciones de corrección más adecuadas.
La más frecuente. Se corrige con anteojos, lentes de contacto blandas o cirugía LASIK/PRK. Recuperación en 24 horas. Excelentes resultados en córneas de grosor normal.
Impacta en el manejo, el deporte y el trabajo. LASIK y PRK son opciones seguras. La lente ICL también puede indicarse. Evaluación de córnea fundamental.
La lente fáquica ICL es la alternativa preferida cuando hay córneas delgadas o gradaciones muy elevadas. Asocia mayor riesgo de patología retiniana: el control periódico del fondo de ojo es esencial.
Por encima de las 10 dioptrías el riesgo de desprendimiento de retina, agujero macular y otras complicaciones es significativamente mayor. El control anual del fondo de ojo es imprescindible, sea cual sea la corrección elegida.
Desde la corrección con anteojos hasta la cirugía definitiva — hay una opción para cada caso.
Los anteojos con lentes divergentes (de poder negativo) compensan el exceso de convergencia. Las lentes de contacto blandas son cómoda alternativa para uso diario. Ninguna de las dos opciones corrige la causa del defecto: solo lo compensan. Requieren uso permanente para ver bien de lejos.
El láser excimer remodela la córnea reduciendo su curvatura para que los rayos de luz se enfoquen directamente en la retina. LASIK (con creación de flap corneal) ofrece recuperación en 24-48 horas. PRK (ablación superficial) tiene recuperación de 5-7 días pero es preferible cuando la córnea es más delgada. Efectiva para miopías de hasta -8 a -10 D.
La lente de colámero (ICL) se implanta entre el iris y el cristalino natural sin remover tejido corneal. Ideal para miopías altas (>−6 D), córneas delgadas o pacientes que no son candidatos al láser. Reversible, sin ablación de tejido y con excelente calidad óptica. Ambulatoria, dura unos 20 minutos.
No todos los pacientes miopes son candidatos a cirugía. La evaluación prequirúrgica completa —que dura aproximadamente 90 minutos— determina qué técnica es la más segura y efectiva en cada caso particular.
La evaluación incluye topografía corneal, paquimetría, aberrometría, refracción bajo cicloplejía y examen del fondo de ojo con dilatación. Es fundamental para evitar complicaciones y garantizar los mejores resultados visuales.
La miopía ocurre porque el globo ocular es demasiado largo en sentido anteroposterior, o porque la córnea tiene exceso de curvatura. En ambos casos los rayos de luz se enfocan delante de la retina en lugar de sobre ella, generando imágenes borrosas de lejos.
El miope ve con claridad los objetos cercanos pero borrosos los lejanos. A mayor graduación, mayor es la distancia a partir de la cual todo se vuelve borroso. Un paciente con −5 D empieza a ver mal a partir de 20 cm sin corrección.
Sí, durante la infancia y adolescencia. Suele estabilizarse entre los 18 y 25 años. En adultos es generalmente estable, aunque puede aumentar levemente por la formación de cataratas.
No tiene cura en el sentido de revertir el crecimiento del ojo. Sin embargo, la cirugía refractiva (LASIK, PRK o ICL) elimina la necesidad de anteojos corrigiendo el defecto óptico de forma permanente, con excelentes resultados en la gran mayoría de los casos.
Se considera miopía alta a partir de −6 dioptrías. Por encima de −10 D se habla de miopía magna o degenerativa. Las miopías altas asocian mayor riesgo de patología retiniana y requieren controles periódicos del fondo de ojo, independientemente de la corrección elegida.
Sí. El esfuerzo constante de los músculos oculares por intentar enfocar objetos lejanos genera tensión ocular y frontal. Es frecuente al final del día o tras períodos prolongados frente a pantallas, y suele resolverse con la corrección adecuada.
Existe un componente genético importante. Si ambos padres son miopes, el riesgo de serlo es significativamente mayor. Sin embargo, factores ambientales como el tiempo en interiores y el uso de pantallas también influyen en el desarrollo y progresión de la miopía.
El diagnóstico se realiza con una refracción completa bajo cicloplejía y un examen biomicroscópico. En adultos, si tenés dificultad para ver carteles, el pizarrón o las caras a distancia, un control oftalmológico confirmará o descartará la miopía.
En la mayoría de los pacientes la miopía se estabiliza entre los 18 y 25 años. Por eso se recomienda esperar un mínimo de 12 meses de estabilidad antes de operar. En algunos casos puede progresar levemente hasta los 30 años.
La miopía simple, bien controlada, no causa ceguera. La miopía magna (mayor de −10 D) sí asocia riesgo aumentado de desprendimiento de retina, agujero macular y otras complicaciones que pueden comprometer la visión. El seguimiento regular es esencial.
La miopía afecta la nitidez en todas las distancias lejanas por igual. El astigmatismo produce visión borrosa o distorsionada a cualquier distancia por la forma ovalada de la córnea. Muchos pacientes tienen ambos defectos combinados (astigmatismo miópico).
Sí. LASIK y PRK son los procedimientos más utilizados en el mundo para corregir la miopía. El láser excimer remodela la córnea para que los rayos de luz se enfoquen directamente en la retina. Para miopías altas o córneas delgadas, la lente ICL es la alternativa más segura.
En el 90-95% de los casos la corrección es permanente. Puede ocurrir una leve regresión en miopías altas o en córneas con poco espesor disponible. Si hay regresión significativa, en muchos casos se puede realizar un retratamiento.
Sí. De noche la pupila se dilata y los defectos ópticos se amplifican, haciendo que el miope sin corrección no pueda ver bien los carteles, semáforos o peatones a distancia. Es una situación que puede ser peligrosa y que la cirugía o los anteojos resuelven.
No usar corrección no empeora la miopía, pero sí genera un esfuerzo constante, cansancio visual, dolores de cabeza y una calidad de vida reducida. Además, en niños, no usar la corrección indicada puede dificultar el desarrollo visual normal.
No hay prevención definitiva para la miopía de base genética. Sin embargo, aumentar el tiempo al aire libre y reducir el trabajo de cerca en niños puede frenar su progresión. La atropina en bajas concentraciones y las lentes orto-k son estrategias de control de progresión validadas.
Hay evidencia de que el tiempo prolongado en interiores frente a pantallas, especialmente en niños, se asocia con mayor progresión de la miopía. El mecanismo exacto no está completamente establecido, pero se recomienda limitar las pantallas y aumentar el tiempo al aire libre.
La miopía magna o degenerativa es aquella superior a −6 o −10 dioptrías (según la clasificación). Se asocia con alargamiento excesivo del ojo que puede causar adelgazamiento de la retina, mayor riesgo de desprendimiento de retina, agujero macular y otros cambios del segmento posterior.
La miopía alta aumenta el riesgo de desprendimiento de retina porque el ojo más alargado tiene una retina más estirada y adelgazada. Los destellos de luz, manchas flotantes nuevas o una cortina en el campo visual deben consultarse urgente: pueden ser señal de un desgarro o desprendimiento de retina.
No todos los grados son operables con láser. LASIK cubre hasta −8 a −12 D según el grosor corneal. Para miopías más altas o córneas inadecuadas, la lente ICL es la alternativa segura. La evaluación prequirúrgica determina la técnica más adecuada para cada caso.
Consulte en nuestro centro en Liniers (Av. Rivadavia 11022). Lun-Vie 10 a 18hs · Sáb 10 a 13hs. Atendemos pacientes de Ramos Mejía, Morón, Haedo, Ciudadela y zona oeste de Buenos Aires.
Atendemos pacientes de Ramos Mejía, Ciudadela, Mataderos, Haedo, Morón y toda la zona oeste de Buenos Aires.