La diabetes puede dañar la retina de forma silenciosa. Todo paciente diabético debe hacerse un fondo de ojo al menos una vez al año. Atendemos en Liniers, al alcance de Ramos Mejía, Morón, Haedo y zona oeste.
La retinopatía diabética es la complicación ocular más frecuente de la diabetes. El exceso de glucosa en sangre daña los pequeños vasos sanguíneos de la retina, pudiendo causar edema macular, hemorragias vítreas y desprendimiento de retina tractivo.
Todo paciente diabético —tanto tipo 1 como tipo 2— debe realizarse un examen oftalmológico al menos una vez al año, incluso sin síntomas visuales. El diagnóstico precoz permite iniciar el tratamiento antes de que ocurran daños irreversibles. Los tratamientos disponibles incluyen inyecciones intravítreas anti-VEGF, fotocoagulación con láser y vitrectomía.
Estadío inicial con microaneurismas, hemorragias puntiformes y exudados. Puede cursar sin síntomas. Se controla con retinografía y OCT. El mejor tratamiento es el control glucémico.
Aparecen neovasos frágiles que pueden sangrar al vítreo. Requiere tratamiento urgente con láser fotocoagulación panretiniana y/o inyecciones anti-VEGF intravítreas.
Acumulación de líquido en la mácula, causa frecuente de pérdida de visión central en diabéticos. Primera línea de tratamiento: inyecciones intravítreas anti-VEGF o corticoides de depósito.
Consulte con el Dr. Fabian Monges. Turnos de lunes a viernes de 10 a 18hs y sábados de 10 a 13hs.