Qué evalúa el especialista antes de operarte
La decisión de realizar una cirugía refractiva no se basa solo en la graduación. El oftalmólogo realiza un conjunto de estudios que analizan la córnea, la pupila, la presión ocular y la salud del ojo en general.
Este proceso de selección es fundamental: una cirugía en un ojo no apto puede generar complicaciones serias como ectasia corneal o pérdida de visión.
- Topografía corneal (forma y grosor de la córnea)
- Refracción estabilizada (graduación sin cambios por al menos 12 meses)
- Presión ocular normal
- Ausencia de enfermedades oculares activas
- Pupila y longitud axial del ojo
Criterios básicos para ser candidato
En términos generales, los candidatos ideales tienen entre 21 y 50 años, graduación estable por al menos un año, córneas de grosor adecuado y sin irregularidades, y no presentan condiciones como queratocono, ojo seco severo o glaucoma descontrolado.
Las graduaciones tratables con LASIK van aproximadamente de −1 a −8 dioptrías de miopía, hasta −4 de astigmatismo y de +1 a +4 de hipermetropía, aunque cada caso es individual.
La única forma de saberlo es con un estudio preoperatorio completo. En el Centro de Ojos Liniers lo realizamos con equipos de última generación.
Qué pasa si no soy candidato ideal
Muchas personas que no son candidatas a LASIK sí pueden acceder a otras alternativas: lentes intraoculares fáquicas (ICL), lente fáquica tórica para astigmatismo alto, o tratamientos específicos para queratocono como el crosslinking.
No ser candidato a un procedimiento no significa que no tengas solución. La evaluación individualizada es la clave.