Por qué el control regular es clave
El glaucoma, la degeneración macular, la retinopatía diabética y las cataratas tempranas son patologías que en sus etapas iniciales no producen síntomas perceptibles. Cuando el paciente nota algo, el daño ya puede ser significativo.
La oftalmología preventiva parte de la premisa contraria: encontrar el problema antes de que haya daño, cuando las opciones de tratamiento son más efectivas y menos invasivas.
Frecuencia recomendada por grupos de edad
- Niños (0-5 años): primer control antes del año, luego antes del ingreso escolar. Descartar ambliopía (ojo vago), estrabismo y defectos refractivos.
- Niños y adolescentes (6-18 años): cada 1-2 años o ante síntomas (visión borrosa en pizarrón, dolores de cabeza frecuentes).
- Adultos jóvenes (18-40 años): cada 2-3 años si no hay factores de riesgo. Anual si usan lentes de contacto.
- Adultos mayores de 40 años: control anual. A partir de esta edad se recomienda screening de glaucoma, cataratas y DMAE.
- Mayores de 60 años: control oftalmológico anual con dilatación pupilar.
Grupos que requieren controles más frecuentes
- Diabéticos: control anual desde el diagnóstico de diabetes. Más frecuente si ya hay retinopatía.
- Hipertensos: control anual por riesgo de retinopatía hipertensiva y oclusiones vasculares.
- Glaucoma diagnosticado o sospechoso: cada 3-6 meses según la estabilidad.
- Miopía alta (mayor de -6 dioptrias): control anual por mayor riesgo de desprendimiento de retina y DMAE miopigénica.
- Antecedentes familiares de DMAE o glaucoma: controles anuales desde los 40.
- Usuarios de corticoides sistémicos o antipalúdicos: por riesgo de cataratas o toxicidad macular.
Qué incluye un control oftalmológico completo
Un control completo incluye: medición de agudeza visual, refracción (si usás o deberías usar anteojos), tonometría (presión ocular), biomicroscopia con lámpara de hendidura (segmento anterior), y fondo de ojo con dilatación pupilar (segmento posterior, retina, nervio óptico).
El 50% de los pacientes con glaucoma no saben que lo tienen. La única forma de detectarlo es con un control que incluya presión ocular y campo visual.