Progresión normal: lenta y gradual
En la mayoría de los casos, las cataratas relacionadas con la edad (cataratas seniles) progresan lentamente durante años o décadas. Comienzan con cambios menores en la visión que el paciente casi no nota y avanzan gradualmente hasta afectar la calidad de vida.
La velocidad de progresión varía mucho de persona a persona y puede ser diferente entre el ojo derecho e izquierdo de la misma persona.
Factores que aceleran la progresión
Ciertos factores pueden hacer que las cataratas progresen más rápido de lo esperado.
- Diabetes mellitus mal controlada
- Uso prolongado de corticoides (orales, inhalados o en gotas)
- Exposición excesiva a radiación ultravioleta sin protección ocular
- Traumatismos oculares directos
- Tabaquismo crónico
- Cataratas de tipo subcapsular posterior (son las de progresión más rápida)
La diabetes puede acelerar significativamente el desarrollo de cataratas. Si tenés glucemia mal controlada, la catarata puede crecer en meses en lugar de años. Controlate con nuestro equipo con mayor frecuencia.
Cuándo se recomienda no esperar
Si la catarata progresa rápido y ya afecta la vida diaria, es preferible no postergar la cirugía. Una catarata muy avanzada (hipermadura) es técnicamente más difícil de operar y requiere mayor energía de ultrasonido durante la facoemulsificación, lo que puede aumentar ligeramente el tiempo de recuperación.
En nuestra clínica de Liniers realizamos controles periódicos para monitorear la progresión y decidir el momento óptimo. Podés pedir turno en nuestra página de contacto.
Seguimiento y monitoreo de la progresión
Si tu catarata está en estadio inicial o intermedio, el oftalmólogo puede indicar controles cada 6 a 12 meses. Se evalúa la agudeza visual, la transparencia del cristalino y la posible aparición de complicaciones como aumento de la presión intraocular (glaucoma facomórfico). Si la progresión es rápida, los controles pueden ser más frecuentes.