Qué implica el sistema ambulatorio
En el sistema ambulatorio, el paciente no ocupa una cama hospitalaria. Llega al centro en la mañana, se prepara, se opera y, después de un período corto de recuperación, regresa a su domicilio con las indicaciones posoperatorias. No hay internación nocturna.
Este sistema es posible gracias a la anestesia local, la brevedad de la cirugía y la rápida recuperación de la facoemulsificación.
Ventajas del sistema ambulatorio
- Menor costo respecto a la internación
- Recuperación en el entorno doméstico (más cómodo para el paciente)
- Menor exposición a infecciones hospitalarias
- Menor impacto psicológico de la hospitalización
- Mayor disponibilidad de turnos (sin cama hospitalaria necesaria)
Requisitos para el alta ambulatoria
Antes de dar el alta, el personal del centro verifica: signos vitales estables, ausencia de dolor intenso, presión ocular aceptable, que el paciente tiene acompañante y que comprende las instrucciones posoperatorias. Si algo no está bien, el alta puede retrasarse o en casos excepcionales convertirse en internación.
Hablalo con el centro antes de la cirugía. Hay alternativas: quedar en observación más tiempo, tener a alguien disponible por teléfono, o en algunos casos coordinar con servicios de acompañamiento terapéutico.
La noche después de la cirugía
La primera noche generalmente transcurre sin problemas. El escudo protector en el ojo operado evita el frotado involuntario. Puede haber algo de molestia, que se maneja con analgésicos simples. Si hay dolor intenso o cualquier señal de alarma, el médico debe ser contactado.