Por qué la diabetes acelera las cataratas
La hiperglucemia crónica daña el cristalino por mecanismos osmóticos y oxidativos. El exceso de glucosa en el humor acuoso (el líquido que rodea el cristalino) genera sorbitol dentro del cristalino, lo que altera la hidratación de sus células y genera opacidades. Este proceso puede ocurrir incluso en personas relativamente jóvenes con diabetes tipo 1 o tipo 2 mal controlada.
Además, la diabetes aumenta el riesgo de catarata subcapsular posterior, que como ya vimos es la variante más sintomática.
Consideraciones especiales antes de operar
En el paciente diabético, la evaluación preoperatoria debe incluir el estado de la retina. La retinopatía diabética, si está activa o avanzada, puede limitar la recuperación visual aunque la cirugía de cataratas sea técnicamente perfecta. Por eso, antes de operar la catarata se recomienda estabilizar la retina con láser o inyecciones si fuera necesario.
La glucemia debe estar razonablemente controlada en el período perioperatorio para reducir el riesgo de infección e inflamación posoperatoria.
Si tenés retinopatía diabética activa, tu cirujano puede indicar tratamiento retinal previo a la cirugía de cataratas. Esto no es un retraso innecesario: es proteger tu visión. Consultá en nuestra clínica.
La cirugía en diabéticos: ¿es más riesgosa?
En manos expertas, la cirugía de cataratas en diabéticos tiene buenos resultados. Sin embargo, el riesgo de inflamación posoperatoria (uveítis) y edema macular posoperatorio es algo mayor. Por eso se usan antiinflamatorios con más agresividad y el seguimiento posoperatorio es más estricto.
Cuándo es el mejor momento para operar
El mejor momento es cuando: la retinopatía diabética está estable o tratada, la glucemia está controlada (HbA1c idealmente por debajo de 8%), y la catarata ya afecta la calidad de vida. No conviene esperar a que la catarata sea muy avanzada porque el mayor tiempo de cirugía puede aumentar la inflamación posoperatoria.