Por qué los diabéticos tienen mayor riesgo de cataratas
La glucemia elevada crónica altera el metabolismo del cristalino, acelerando su opacificación. Los mecanismos incluyen la acumulación de sorbitol por la vía del poliol y el estrés oxidativo. El resultado es cataratas que aparecen más temprano y que progresan más rápido que en personas sin diabetes.
Evaluación preoperatoria especial en diabéticos
Antes de la cirugía de cataratas en diabéticos, es fundamental evaluar el estado de la retina. La retinopatía diabética activa puede empeorar temporalmente después de la cirugía y limitar la recuperación visual. Si hay retinopatía activa o edema macular, puede ser necesario tratarla primero con láser o inyecciones intravítreas.
También se verifica la glucemia perioperatoria: niveles muy elevados de glucosa aumentan el riesgo de infección e inflamación posoperatoria.
El posoperatorio en diabéticos
El seguimiento posoperatorio en diabéticos es más estrecho. El riesgo de edema macular cistoide posoperatorio es algo mayor, especialmente si hay retinopatía. Las gotas antiinflamatorias suelen usarse con mayor intensidad. Los controles incluyen evaluación de la mácula.
La glucemia bien controlada en los días previos y posteriores a la cirugía reduce el riesgo de complicaciones. Coordiná con tu diabetólogo los ajustes necesarios.
Resultados en diabéticos sin retinopatía
Los pacientes diabéticos sin retinopatía significativa tienen resultados visuales similares a los no diabéticos. La clave es la evaluación preoperatoria completa y el seguimiento adecuado.