La hipertensión controlada no es contraindicación
La hipertensión arterial bien controlada con medicación no es una contraindicación para la cirugía de cataratas. La cirugía se realiza con anestesia local y tiene una duración de apenas 15-20 minutos, lo que limita el estrés cardiovascular.
El anestesiólogo monitorea la presión arterial durante todo el procedimiento y puede ajustar la sedación si se detectan picos.
Cuándo la hipertensión puede postergar la cirugía
Si la hipertensión está muy mal controlada (presión sistólica mayor a 180 mmHg o diastólica mayor a 110 mmHg de forma sostenida), puede ser prudente estabilizarla antes de operar. También si hay daño orgánico activo por hipertensión (insuficiencia cardíaca descompensada, accidente cerebrovascular reciente) que requiera evaluación cardiológica.
Los antihipertensivos deben tomarse normalmente el día de la cirugía, incluso si estás en ayunas. Solo los medicamentos con riesgo de interacción específica requieren ajuste. Consultá con tu cardiólogo o médico clínico.
Medicamentos antihipertensivos y cirugía de cataratas
La mayoría de los antihipertensivos se continúan sin cambios. Los betabloqueantes y los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina son generalmente seguros. Los diuréticos pueden ajustarse si hay riesgo de deshidratación. Los alfa-bloqueantes (como tamsulosina, usada también para la próstata) deben mencionarse al cirujano ya que aumentan el riesgo de síndrome de iris flácido intraoperatorio.
Evaluación cardiovascular preoperatoria
Para pacientes mayores de 70 años con hipertensión u otras comorbilidades, puede pedirse un electrocardiograma y a veces una evaluación cardiológica formal antes de la cirugía. En centros organizados, esto se coordina eficientemente para no demorar el plan quirúrgico.