Diabetes y cirugía refractiva (LASIK/PRK)
La diabetes puede afectar la cirugía refractiva de dos maneras:
- Cicatrización más lenta o alterada: la diabetes afecta la cicatrización de heridas y la córnea no es una excepción
- Glucemia inestable y refracción variable: cuando la glucemia no está controlada, el cristalino puede cambiar de forma y alterar la graduación. Esto hace que la refracción medida no sea la definitiva.
- Mayor riesgo de infección postoperatoria en diabéticos con mal control
Diabetes y cirugía de cataratas
La cirugía de cataratas en diabéticos es más frecuente, ya que la diabetes acelera la formación de cataratas y estas suelen aparecer más jóvenes que en personas sin diabetes.
La cirugía de cataratas en diabéticos es factible y segura con las precauciones adecuadas:
- Control glucémico previo a la cirugía (glucemia en rango aceptable el día del procedimiento)
- Evaluación y tratamiento de retinopatía diabética previa si corresponde
- Antibiótico profiláctico según protocolo
- Seguimiento postoperatorio más frecuente para detectar complicaciones a tiempo
En diabéticos con retinopatía diabética activa, primero se trata la retina (láser, inyecciones) y luego se evalúa la cirugía de cataratas. Operar las cataratas en presencia de retinopatía activa no tratada puede agravar la situación retinal.
¿Qué controles son necesarios?
El diabético que quiere operarse los ojos necesita:
- Control metabólico documentado (HbA1c, glucemias recientes)
- Evaluación de retinopatía diabética con fondo de ojo dilatado y/o OCT
- Coordinación con el diabetólogo o clínico de cabecera
- Evaluación preoperatoria completa del ojo (igual que cualquier paciente, más la evaluación específica por diabetes)