La edad importa: ¿desde cuándo se puede?
La edad mínima recomendada para la cirugía refractiva es de 20 a 21 años. Antes de eso, el ojo aún puede estar en desarrollo y la graduación puede seguir cambiando. Operar antes de que el ojo esté maduro implica riesgo de que la corrección no sea estable.
No existe un límite de edad superior definido. Personas de 40, 50 o más años pueden operarse, aunque en esos casos se evalúan factores adicionales como el inicio de la presbicia o la presencia de cataratas incipientes.
La graduación debe estar estable
Uno de los requisitos más importantes es que la graduación no haya cambiado en el último año (idealmente en los últimos dos). Si la miopía o el astigmatismo siguen evolucionando, operar en ese momento podría dar un resultado que no se mantiene en el tiempo.
¿Cómo saberlo? Revisando tus recetas ópticas de los últimos años. Si los números son los mismos, es una buena señal.
Una variación de 0,25 dioptrías por año se considera estable. Si cambió más que eso en el último año, conviene esperar.
Estado de salud ocular general
Además de la edad y la graduación, tu ojo debe estar sano. Algunas condiciones que requieren evaluación previa o pueden contraindicar la cirugía:
- Ojo seco moderado o severo (puede empeorar tras el LASIK)
- Queratocono (deformación de la córnea)
- Glaucoma o presión ocular elevada
- Úlceras o infecciones activas
- Uso de medicamentos que afectan la cicatrización
El momento de vida también cuenta
Además de los factores oculares, tu rutina y el momento de vida importan para planificar la cirugía:
- Si estás embarazada o en período de lactancia, es mejor esperar
- Si tenés una actividad deportiva o laboral de contacto inmediata, planificá la recuperación
- Si estás en período de exámenes o compromisos laborales exigentes, un par de semanas de espera podrían ser convenientes
- Consultá con tu oftalmólogo en cirugía refractiva para planificar el momento ideal