El tiempo de espera depende de vos, no de la catarata
El momento ideal para operar una catarata no lo define el grado de opacidad del cristalino, sino el impacto que tiene en tu vida. Si la visión ya te impide conducir, leer, trabajar o disfrutar de actividades cotidianas, es momento de consultar independientemente de qué tan "avanzada" parezca la catarata.
Esto es diferente a lo que se pensaba décadas atrás, cuando se esperaba a que la catarata estuviera completamente "madura". La cirugía moderna puede realizarse en cualquier estadio de la catarata.
Cuánto tiempo promedio transcurre desde el diagnóstico hasta la cirugía
En Argentina, muchos pacientes tardan 1 a 3 años desde que notan los primeros síntomas hasta que deciden operarse. Parte de este tiempo se debe a que la progresión es gradual y el paciente se adapta inconscientemente a la pérdida visual.
Una vez que el oftalmólogo indica la cirugía, el tiempo hasta la operación depende de la urgencia clínica, la disponibilidad de turnos y la cobertura de obra social. En casos de urgencia (presión ocular elevada por catarata, por ejemplo), puede ser en días.
La mayoría de las obras sociales cubren la cirugía de cataratas. Consultá los detalles de cobertura en nuestra sección de obras sociales.
Riesgos de esperar demasiado
Esperar no siempre es neutro. Una catarata muy avanzada puede complicar la cirugía y recuperación. Además, la falta de estimulación visual prolongada puede afectar la función de la retina y el cerebro visual. En casos extremos, una catarata puede provocar glaucoma secundario (facomórfico o facolítico), que es una urgencia oftalmológica.
Cuándo la espera es razonable
Si la catarata está en estadio inicial y no afecta la vida diaria, el oftalmólogo puede recomendar controles periódicos sin cirugía. En estos casos, se controla cada 6-12 meses para evaluar la progresión. Si en ese tiempo la visión no se deteriora significativamente, no hay apuro quirúrgico.