La diferencia técnica principal
En el LASIK, se crea un flap (colgajo superficial) de la córnea que se levanta temporalmente para aplicar el láser en el estroma y luego se repone. La córnea superficial queda intacta.
En el PRK (y sus variantes LASEK y TransPRK), la capa superficial de la córnea (epitelio) se retira completamente. El láser actúa directamente sobre la superficie y el epitelio regenera solo en 3-5 días.
- LASIK: con flap — recuperación rápida (24-48 horas)
- PRK: sin flap — recuperación más lenta (5-7 días)
- PRK: sin riesgo de complicaciones del flap
- PRK: mejor para córneas delgadas o vida activa con riesgo de trauma
Cuándo se prefiere PRK sobre LASIK
El PRK es preferible cuando: la córnea es demasiado delgada para el flap del LASIK, hay riesgo de trauma ocular (deportes de contacto, fuerzas armadas), se detectó ojo seco significativo previo, o existe queratocono sospechoso.
El resultado visual final de ambos procedimientos es equivalente. La diferencia está en la velocidad de recuperación.
Sin flap, no hay riesgo de dislocarlo con un golpe. Boxeadores, luchadores y militares suelen elegir PRK por seguridad.
Recuperación: la diferencia práctica
Con LASIK, la mayoría de los pacientes ve bien al día siguiente y puede retomar actividades normales en 24-48 horas.
Con PRK, los primeros 3-5 días son más incómodos (ardor, lagrimeo, sensibilidad a la luz) mientras el epitelio regenera. La visión mejora progresivamente en 1-2 semanas y llega a su máximo en 1-3 meses.