Décadas de evidencia científica
El LASIK fue aprobado por la FDA de Estados Unidos en 1999 y desde entonces se han realizado decenas de millones de procedimientos en todo el mundo. Es uno de los procedimientos electivos más estudiados de la historia de la medicina.
Múltiples estudios y meta-análisis publicados en revistas científicas como Ophthalmology y el Journal of Cataract & Refractive Surgery documentan tasas de satisfacción superiores al 95 % y tasas de complicaciones graves menores al 1 %.
¿Qué dicen las estadísticas de seguridad?
Los datos de la literatura científica consolidada indican:
- Más del 95 % de los pacientes alcanzan 20/20 o mejor
- Tasa de complicaciones que afectan la visión final: menos del 1 %
- Tasa de complicaciones graves (pérdida de líneas de visión): menos del 0,1 %
- Satisfacción de los pacientes: 95-98 % en la mayoría de los estudios
- El LASIK tiene una de las tasas de satisfacción más altas de todos los procedimientos médicos electivos
La cirugía de cataratas, que es mucho más frecuente, tiene tasas de complicación similares o mayores. El LASIK es estadísticamente uno de los procedimientos más seguros de la oftalmología.
¿Qué factores determinan la seguridad?
La seguridad del LASIK depende principalmente de:
- Una evaluación preoperatoria correcta que identifique candidatos aptos
- La experiencia y entrenamiento del cirujano
- La calidad y calibración de los equipos láser
- El cumplimiento del protocolo postoperatorio por parte del paciente
- No operar a personas con queratocono, córnea delgada o condiciones que contraindiquen el procedimiento
¿Hay personas para quienes no es seguro?
Sí. El LASIK no es seguro para personas con queratocono, córnea delgada, ojo seco severo no tratable o ciertas enfermedades autoinmunes. Por eso la evaluación preoperatoria exhaustiva es fundamental: descarta a quienes no son candidatos y previene la mayoría de los problemas.