Qué es la facoemulsificación
La facoemulsificación (o "faco") es la técnica quirúrgica para extraer el cristalino opaco mediante ultrasonido. El cirujano introduce una sonda ultrasónica a través de una microincisión (2-3 mm) en la córnea. La sonda emite vibraciones ultrasónicas que fragmentan el cristalino en pequeñas partículas que luego son aspiradas. Todo sin necesidad de extraer el ojo ni realizar grandes cortes.
Es la técnica estándar en todo el mundo desde la década de 1990. Antes de ella, la cirugía de cataratas requería incisiones grandes, puntos y semanas de reposo en cama.
Ventajas de la facoemulsificación
- Microincisión de 2-3 mm: no requiere puntos de sutura
- Sin internación: procedimiento ambulatorio de 15-20 minutos
- Anestesia local (gotas): sin riesgos de anestesia general
- Recuperación visual rápida: mejora notable en 24-48 horas
- Implantación del lente intraocular a través de la misma incisión
- Mínima manipulación del tejido: menor inflamación posoperatoria
Limitaciones: la dureza de la catarata
La facoemulsificación funciona mejor en cataratas de dureza moderada. Las cataratas muy duras (grado IV-V) requieren más energía de ultrasonido, lo que puede generar más calor y mayor riesgo de edema corneal. Para estas cataratas, el cirujano ajusta la técnica para minimizar el tiempo de ultrasonido.
Los equipos modernos (Centurion, WHITESTAR Signature, Stellaris) permiten regular con precisión la cantidad de ultrasonido, la aspiración y la irrigación, adaptando la cirugía a cada tipo de catarata.
Alternativas en casos especiales
En cataratas muy duras o con zonules (fibras de soporte del cristalino) débiles, puede usarse la técnica ECCE (extracción extracapsular convencional) con incisión mayor. En casos de catarata complicada por luxación, la vitrectomía puede ser necesaria. Estas alternativas son mucho menos frecuentes.