Los tres tipos de gotas habituales
Antibiótico: previene infecciones durante el período de cicatrización. Se usa generalmente 4 veces por día la primera semana.
Antiinflamatorio (corticoide o AINE): modula la respuesta cicatrizal y reduce la inflamación. Se usa en pauta descendente: más frecuente los primeros días, luego se va espaciando.
Lágrima artificial: combate el ojo seco postoperatorio, alivia la incomodidad y favorece la cicatrización. Sin conservantes si se usa más de 4 veces al día.
- Antibiótico: 4 veces/día x 1 semana (completar el tratamiento)
- Corticoide: pauta descendente según indicación médica
- Lágrima artificial: según necesidad, sin límite de dosis
Cómo aplicar las gotas correctamente
Lavate las manos antes de cada aplicación. Incliná la cabeza hacia atrás o acostáte. Jalá el párpado inferior suavemente y dejá caer la gota en el saco conjuntival inferior. Cerrá los ojos 30 segundos para permitir la absorción.
Si tenés que aplicar más de un tipo de gota, esperá al menos 5 minutos entre cada una. El exceso de líquido limpia la gota anterior.
Aunque te sientas bien, completá el esquema de antibióticos y corticoides hasta lo indicado por el médico. La infección y la inflamación pueden aparecer aunque no haya síntomas.
Cuándo consultar por las gotas
Si sentís ardor intenso después de aplicar las gotas (más allá del leve escozor normal), si el ojo empeora en lugar de mejorar, o si las gotas producen una reacción alérgica visible, consultá con el médico.
Nunca uses gotas que no hayan sido recetadas por tu oftalmólogo para el postoperatorio. Algunas gotas de venta libre pueden interferir con la cicatrización.