Por qué hay que elegir una distancia con el monofocal
El cristalino natural tiene la capacidad de cambiar su forma para enfocar a distintas distancias (acomodación). El lente intraocular monofocal no tiene esta capacidad: está fabricado para una distancia fija. Por eso, el paciente necesitará anteojos para las distancias que el lente no cubra.
Monofocal para lejos: la opción más común
La gran mayoría de los pacientes elige lente para lejos: conduce, ve televisión y camina sin anteojos. Para leer o usar el celular, usa anteojos de lectura. Es la elección más práctica para personas con vida social activa, que caminan mucho o que valoriza la visión de lejos.
Monofocal para cerca: menos frecuente pero tiene sus indicaciones
Algunos pacientes —típicamente los que trabajan mucho con computadora o leen durante horas— prefieren que el lente enfoque para la distancia de trabajo. En este caso, verán bien de cerca sin anteojos, pero necesitarán anteojos para conducir y ver de lejos.
Una estrategia intermedia es la monovisión: un ojo para lejos y otro para cerca. Funciona para algunos pacientes, aunque no todos la toleran bien.
La monovisión (un ojo lejos, uno cerca) puede dar independencia de anteojos en muchas situaciones. Pero requiere que el cerebro tolere la diferencia entre ojos. Se puede simular con lentes de contacto antes de decidir.
Cómo decidir: conversación con el cirujano
La mejor elección depende de tu estilo de vida, tu profesión, tus hobbies y tus expectativas. El cirujano evaluará también el ojo contralateral: si el otro ojo ya tiene lente, la elección puede estar condicionada. Conversá tus actividades diarias en detalle en la consulta preoperatoria. Más información en nuestro artículo comparativo.