¿Qué es la metamorfopsia?
La metamorfopsia es la distorsión de las imágenes que se perciben: las líneas rectas se ven curvas u onduladas, los objetos se ven más grandes o más pequeños de lo que son, o las caras aparecen deformadas. Es un síntoma de disfunción de la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión de detalle y el reconocimiento de formas.
El síntoma puede ser sutil al principio y notarse principalmente al mirar objetos con líneas rectas (marcos de puerta, mosaicos, rejillas). Con el tiempo puede afectar significativamente la calidad visual.
Causas más frecuentes
Las principales causas de metamorfopsia son:
- Degeneración macular relacionada con la edad (DMAE): en su forma húmeda, el crecimiento de vasos anormales bajo la mácula causa edema y distorsión. Conocé más sobre la DMAE.
- Membrana epirretiniana: una membrana fibrovascular que crece sobre la superficie de la retina y la arruga, generando distorsión.
- Edema macular diabético: acumulación de líquido en la mácula por daño microvascular diabético.
- Agujero macular: un defecto en el centro de la mácula que produce escotoma central y distorsión.
- Oclusión venosa retinal con edema macular: la obstrucción venosa genera filtración y edema que deforma la arquitectura macular.
La rejilla de Amsler: autocontrol en casa
La rejilla de Amsler es una herramienta de automonitoreo muy sencilla para detectar cambios en la función macular. Es una cuadrícula de líneas rectas con un punto central. Al mirarla tapando un ojo, si las líneas se ven onduladas, borrosas o si falta alguna zona, es una señal de alerta.
Los pacientes con DMAE conocida o con factores de riesgo deben revisar la rejilla de Amsler regularmente (una vez por semana) con cada ojo por separado. Cualquier cambio respecto al control anterior debe ser comunicado al médico.
Si empezás a ver líneas onduladas, coordiná una consulta en los próximos días. Si los cambios son bruscos o están acompañados de pérdida visual significativa, consultá el mismo día.
Diagnóstico: OCT como estudio central
El diagnóstico se realiza con fondo de ojo y OCT. La OCT macular permite visualizar la arquitectura de las capas retinales con altísima precisión: detecta edema, membranas, agujeros, neovascularización. En muchos casos se complementa con OCT-Angiografía o angiografía con fluoresceína para evaluar la vascularización.