ICL esférica vs ICL tórica: la diferencia
La ICL esférica corrige la miopía (o hipermetropía). La ICL tórica, además, corrige el astigmatismo incorporando una corrección cilíndrica en el lente.
Si el paciente tiene miopía alta + astigmatismo significativo (más de −1.50 D), la ICL tórica dará mejor resultado de visión sin corrección que la ICL esférica con astigmatismo residual.
- Miopía alta sin astigmatismo: ICL esférica
- Miopía alta + astigmatismo <−1.50: ICL esférica + posible LASIK de ajuste
- Miopía alta + astigmatismo >−1.50: ICL tórica preferida
- Miopía alta + córnea irregular: ICL esférica (más segura)
Ventajas de la ICL tórica en casos seleccionados
La ICL tórica corrige miopía y astigmatismo en un solo implante, evitando necesitar un LASIK adicional de ajuste para el astigmatismo residual.
Requiere una posición angular precisa del lente para que el eje tórico quede correctamente alineado. Un mal posicionamiento puede dejar astigmatismo residual o incluso inducir astigmatismo.
El cirujano debe marcar el eje corneal y posicionar el lente con precisión de grados. La experiencia del cirujano es clave.
El seguimiento postoperatorio
Con la ICL tórica, además de los controles habituales, se verifica la rotación del lente. Si rotó más de 10-15 grados, puede requerir repositión.
En la mayoría de los casos modernos, la ICL tórica se mantiene estable en su posición gracias al diseño del lente.