Por qué puede subir la presión después de la cirugía
Durante la cirugía se usa un material viscoelástico para proteger las estructuras internas del ojo. Si quedan restos de este material en el ángulo de drenaje, pueden dificultar temporalmente la salida del humor acuoso y elevar la presión intraocular. En las primeras 24 horas es la causa más frecuente de hipertensión posoperatoria.
Otros factores: inflamación (uveítis posoperatoria que bloquea el drenaje), uso de corticoides (especialmente en pacientes respondedores a esteroides), y en casos raros, hemorragia o complicaciones más serias.
Cuándo es peligrosa la presión elevada
Una presión levemente elevada (25-30 mmHg) en las primeras horas suele ser transitoria y se resuelve sola. Una presión muy alta (mayor a 35-40 mmHg) puede generar dolor ocular intenso, náuseas y si persiste, puede dañar el nervio óptico. Por eso el primer control al día siguiente incluye siempre la medición de la presión.
Si tenés dolor ocular intenso, ojo muy rojo y náuseas en las horas después de la cirugía, contactá al médico de inmediato. Puede ser una hipertensión ocular significativa que requiere tratamiento urgente.
Tratamiento
La hipertensión posoperatoria leve suele manejarse con gotas para bajar la presión (beta-bloqueantes, inhibidores de anhidrasa carbónica). En casos severos puede usarse acetazolamida oral. Generalmente se resuelve en horas o días una vez que el viscoelástico se absorbe completamente.
Pacientes con glaucoma previo
Los pacientes con glaucoma previo tienen mayor riesgo de hipertensión significativa posoperatoria. En estos casos, el seguimiento de la presión es más frecuente y el umbral para tratar es más bajo, ya que el nervio óptico ya comprometido tolera menos los picos de presión.