Etapa 1: La consulta preoperatoria
En la consulta preoperatoria (generalmente 1-3 semanas antes de la cirugía) se hacen todos los estudios: biometría para calcular el lente, topografía corneal, revisión del fondo de ojo, evaluación de la agudeza visual. También se conversa sobre el tipo de lente más adecuado y se firma el consentimiento informado.
Es el momento ideal para hacer todas las preguntas que tengas. No hay preguntas tontas. El cirujano debe explicarte todo lo que necesites entender.
Etapa 2: El día de la cirugía
Llegás en ayunas con un acompañante. Te preparan el ojo (dilatación, anestesia en gotas). Entrás al quirófano, te acostás. La cirugía dura 15-20 minutos. Sale sin dolor. Descansás un rato. Te dan las indicaciones. Te vas a casa.
Etapa 3: Los primeros días
Los primeros días son de adaptación. Podés ver algo borroso o tener sensación de cuerpo extraño, pero suele mejorar rápido. Aplicás las gotas según el esquema indicado y evitás frotarte el ojo. Al día siguiente ya hacés el primer control.
Después de la cirugía, el 95% de los pacientes dice que fue mucho más sencillo y menos molesto de lo que esperaban. El miedo previo es comprensible pero casi nunca se confirma.
Etapa 4: Los primeros meses
La visión se estabiliza en 4-8 semanas. En ese período, es posible que necesites adaptar los anteojos si el error residual lo requiere. La visión puede fluctuar un poco durante este tiempo: es normal. Conocé más sobre la recuperación completa.