La relación entre pupila y zona óptica del láser
El láser actúa sobre una zona circular de la córnea llamada "zona óptica". Si la pupila en condiciones de poca luz se dilata más allá de esa zona, la luz pasa por tejido no tratado, generando halos, deslumbramiento y reducción del contraste nocturno.
Este problema era más frecuente con los láseres antiguos que trabajaban con zonas ópticas pequeñas (5-6 mm). Los láseres modernos utilizan zonas ópticas de 6.5-7 mm o más, reduciendo significativamente este riesgo.
Evaluación de la pupila en la prequirúrgica
La pupilometría (medición del diámetro pupilar en diferentes condiciones de iluminación) es parte de la evaluación preoperatoria. Si la pupila mesópica supera los 7 mm, se discute con el paciente el posible riesgo residual.
En la mayoría de los casos modernos, el riesgo de halos significativos es bajo, pero en personas con pupilas muy grandes (8 mm o más) puede seguir siendo una consideración.
El tratamiento guiado por frente de onda personaliza la ablación láser y reduce las aberraciones que causan halos nocturnos.
Alternativas si la pupila es muy grande
Si la pupila supone un riesgo real para el LASIK, la lente fáquica ICL puede ser la mejor alternativa: al no modificar la córnea, no genera el fenómeno de transición óptica que causa los halos.
Para pacientes muy exigentes en visión nocturna (pilotos, conductores nocturnos profesionales), la ICL es frecuentemente la opción preferida independientemente del tamaño pupilar.