Catarata incipiente: casi sin síntomas
En estadios iniciales, la catarata genera cambios muy leves: un mínimo borroneado que el paciente atribuye a "cansancio visual" o cree que se corrige con anteojos nuevos. La agudeza visual puede ser normal o cercana a la normal (9/10 o 10/10). El oftalmólogo la detecta en la biomicroscopía antes de que genere síntomas significativos.
Catarata moderada: primeros impactos en la vida diaria
Con cataratas moderadas (agudeza visual típicamente entre 4/10 y 7/10), comienzan los impactos reales: dificultad para manejar de noche, necesidad de más luz para leer, halos visibles, colores menos vívidos. La mayoría de los pacientes en este estadio todavía pueden desenvolverse con cierta independencia, pero ya notan limitaciones.
Catarata avanzada: discapacidad visual significativa
Con cataratas avanzadas (agudeza visual por debajo de 3/10), la discapacidad es severa. El paciente puede no reconocer rostros a distancia, tiene dificultad para caminar sin asistencia en ambientes poco iluminados y no puede leer. Muchos no pueden vivir solos con seguridad en este estadio.
Si tu visión ya es de 3/10 o menos en el mejor ojo, la cirugía de cataratas no debe postergarse. Consultá en nuestra clínica de Liniers lo antes posible.
Catarata hipermadura: casi ceguera funcional
En casos extremos, el cristalino está completamente opaco y la visión se reduce a percepción de luz y sombras. Además, pueden aparecer complicaciones como glaucoma secundario. La cirugía en estos casos es técnicamente más compleja pero generalmente posible, y la recuperación puede ser parcial si no hay daño retinal o del nervio óptico.