Primeras 24-48 horas: visión con velo
El primer día muchos pacientes ven con un velo o nubosidad, halos alrededor de las luces y sensibilidad a la luz. Esto es completamente normal: la córnea puede estar levemente edematizada por los fluidos de la cirugía y el ojo está empezando a adaptarse al nuevo lente. La visión puede fluctuar entre momentos de mayor o menor claridad.
Primera semana: mejora progresiva
Durante la primera semana la visión va mejorando día a día. La mayoría ya puede leer textos grandes y ver televisión. El rojo del ojo disminuye. La sensación de cuerpo extraño mejora. Aunque la visión todavía no es óptima, la mejoría respecto a antes de la cirugía es notoria.
Primeras 4 semanas: estabilización
Entre la segunda y cuarta semana la visión se estabiliza progresivamente. Los halos nocturnos disminuyen. La sensibilidad a la luz mejora. En pacientes con lentes monofocales, a las 4 semanas ya se puede hacer la receta definitiva de anteojos.
La visión puede ser mejor algunos días y peor otros durante las primeras semanas. Esto se debe a la variación en el edema corneal y la adaptación del sistema óptico. Si la visión empeora bruscamente en lugar de fluctuar suavemente, consultá.
Primer al tercer mes: visión final
La visión final se alcanza entre las 4 y 12 semanas, dependiendo del tipo de catarata y del lente elegido. Con lentes multifocales, el período de neuroadaptación puede extenderse hasta 3-6 meses. La mayoría de los pacientes está muy satisfecha con el resultado a los 2 meses. Conocé más sobre la recuperación completa.