¿Qué es la retinopatía diabética?
La retinopatía diabética es el daño a los vasos sanguíneos de la retina causado por niveles elevados de glucosa sostenidos en el tiempo. La hiperglucemia crónica deteriora las paredes de los capilares retinianos, causando filtración, isquemia, formación de nuevos vasos anormales y, en estadios avanzados, pérdida de visión irreversible.
Es la principal causa de ceguera en adultos en edad activa en países desarrollados. Sin embargo, con controles regulares y tratamiento oportuno, la gran mayoría de los casos graves puede prevenirse.
Etapas de la retinopatía diabética
La retinopatía diabética progresa en etapas:
- No proliferativa leve: microaneurismas (pequeñas dilataciones de los capilares). Sin síntomas visuales.
- No proliferativa moderada: más microaneurismas, hemorragias retinales, exudados. Puede haber leve borrosidad.
- No proliferativa severa: áreas de retina sin irrigación (isquemia), bloqueo de vasos. Alto riesgo de progresión.
- Proliferativa: formación de nuevos vasos anormales (neovasos) que sangran fácilmente y pueden causar desprendimiento de retina tractivo.
Síntomas: por qué puede ser silenciosa
Uno de los aspectos más peligrosos de la retinopatía diabética es que puede avanzar durante años sin síntomas. Cuando aparecen los primeros síntomas (visión borrosa, moscas volantes de aparición brusca, pérdida de visión central o periférica), la enfermedad puede estar ya en etapa avanzada.
Por eso todo paciente diabético debe realizarse un fondo de ojo anual independientemente de si ve bien, desde el momento del diagnóstico de la diabetes en tipo 2, y desde los 5 años del diagnóstico en tipo 1.
Si tenés diabetes, hacete revisar el fondo de ojo una vez por año aunque veas perfecto. La retinografía digital y la OCT permiten detectar cambios antes de que afecten la visión.
Tratamiento según la etapa
El tratamiento varía según la etapa. En las formas no proliferativas, el control metabólico estricto (glucemia, presión arterial, lípidos) es el pilar fundamental. Cuando aparece edema macular diabético, el tratamiento de elección son las inyecciones intravítreas de anti-VEGF, que reducen el edema y preservan la visión central.
En la retinopatía proliferativa, se utiliza el láser de fotocoagulación panretinal para tratar las áreas isquémicas y reducir el estímulo para la formación de neovasos. En casos con hemorragia vítrea o desprendimiento de retina tractivo, puede ser necesaria la vitrectomía.