Riesgos comunes y manejables
Ojo seco postoperatorio: el más frecuente (20-40% temporal, 5-10% persistente). Manejable con lágrimas artificiales y tapones lagrimales.
Halos y destellos nocturnos: frecuentes las primeras semanas, mejoran en 3-6 meses. Raramente son permanentes y significativos.
Corrección incompleta o regresión: requiere retratamiento en 5-15% de casos. Manejable.
- Ojo seco temporal: frecuente, manejable
- Halos nocturnos transitorios: frecuentes, mejoran solos
- Corrección incompleta: <10%, manejable con retratamiento
- Dislocación del flap: rara, se puede reposicionar
- Infección: muy rara con antibióticos profilácticos
Riesgos graves: muy infrecuentes
Ectasia corneal: progresión de irregularidad corneal post-LASIK. Prevalencia: <0.1% cuando se hace selección correcta de candidatos. La topografía preoperatoria exhaustiva es la principal prevención.
Pérdida significativa de agudeza visual: extremadamente rara (<0.05%). La cirugía es una de las más seguras de la medicina electiva.
Es estadísticamente menor que el riesgo de perder visión por usar lentes de contacto durante muchos años. No es cero, pero es muy bajo.
Cómo se minimizan los riesgos
Selección estricta de candidatos (topografía, paquimetría, evaluación lagrimal). Tecnología moderna. Cirujano experimentado. Cumplimiento de las indicaciones postoperatorias.
La decisión quirúrgica correcta y la técnica adecuada reducen los riesgos a cifras mínimas.