Por qué ocurre la fotofobia posoperatoria
Después de años de vivir con una catarata que reducía la cantidad de luz que entraba al ojo, el sistema visual no estaba acostumbrado a recibir tanta luz. Con el lente intraocular transparente, la cantidad de luz que llega a la retina aumenta drásticamente. El cerebro necesita tiempo para adaptarse a este aumento luminoso.
Además, la inflamación posoperatoria (iritis leve) puede generar fotofobia al causar espasmo del músculo ciliar.
Cuánto tiempo dura
La fotofobia por adaptación suele mejorar gradualmente en 2 a 8 semanas. La mayoría de los pacientes la describe como significativamente menor al mes. En algunos casos puede durar más, especialmente en pacientes que tenían cataratas muy avanzadas.
Usar gafas de sol UV polarizadas en los días posteriores a la cirugía reduce la incomodidad de la fotofobia y protege el ojo de la luz directa durante el período de adaptación.
Cuándo la fotofobia puede indicar algo más serio
La fotofobia intensa acompañada de dolor, ojo muy rojo o pérdida de visión puede indicar uveítis significativa o una infección (endoftalmitis). Estos síntomas requieren consulta urgente y no deben manejarse esperando que mejore solo.
Adaptación al nuevo lente
Los lentes multifocales, en particular, pueden generar mayor disfotopsia (halos y deslumbramiento) en las primeras semanas. Esta fotofobia específica es parte del proceso de neuroadaptación y mejora con el tiempo.