El ardor o sensación de quemadura en los ojos es uno de los síntomas más frecuentes del ojo seco. Puede aparecer a cualquier edad, aunque es más común en adultos mayores y en personas que trabajan muchas horas frente a pantallas.
El ardor ocular casi siempre indica que la superficie del ojo no está bien lubricada. El ojo seco —por producción insuficiente de lágrimas o evaporación excesiva— es la causa número uno. La blefaritis, la rosacea ocular y el uso prolongado de pantallas también lo generan.
Causas ambientales como el humo, el cloro de piletas, el aire acondicionado o los ambientes con baja humedad pueden desencadenar ardor transitorio. El tabaquismo pasivo también afecta la superficie ocular. Si el ardor es constante y no mejora con lágrimas artificiales, un oftalmólogo debe evaluarlo.
El Dr. Monges evaluará el origen exacto del síntoma y le indicará el tratamiento adecuado.
Depende de la causa. El ardor por exposición puntual (cloro, humo) mejora en horas. El ardor por ojo seco crónico no mejora solo y requiere tratamiento.
Sí, especialmente las sin conservantes de alta viscosidad (gel o gel liviano). Pero si el ardor no cede con lágrimas, puede haber blefaritis u otra causa que requiere tratamiento específico.
En casos de estrés intenso puede haber un componente funcional, pero siempre hay que descartar causas orgánicas antes. El ojo seco y la blefaritis son muy frecuentes y a veces infradiagnosticados.
Cuando dura más de una semana, cuando interfiere con tu trabajo o lectura, cuando se acompaña de rojez importante, o cuando no mejora con lágrimas de venta libre.
Diagnóstico completo de la superficie ocular. Av. Rivadavia 11022, Liniers. Cobertura directa OSDE, SMP Salud, SancorSalud.