¿Qué es un desgarro de retina?
Un desgarro de retina es una rotura en la capa retinal, habitualmente en la periferia del ojo. Se produce cuando el vítreo, al desprenderse de la retina (desprendimiento de vítreo posterior), tracciona sobre zonas donde la adhesión entre el vítreo y la retina es muy fuerte. Si esa tracción es excesiva, puede romper la retina.
El desgarro en sí mismo no es un desprendimiento de retina, pero es su precursor más frecuente. Si el líquido vítreo se filtra por el desgarro y se acumula bajo la retina, la retina comienza a separarse del epitelio pigmentario, dando lugar al desprendimiento.
Síntomas del desgarro de retina
El desgarro de retina puede producir síntomas o ser asintomático. Los síntomas más frecuentes son:
- Aparición brusca de moscas volantes nuevas: especialmente si son muchas y aparecieron de golpe.
- Destellos de luz (fotopsias): flashes en el campo periférico, especialmente en la oscuridad.
- Sombra periférica pequeña: a veces se nota una pequeña sombra en el borde del campo visual.
El desgarro sin desprendimiento generalmente no produce la "cortina negra" extensa que caracteriza al desprendimiento. Los síntomas son moscas nuevas y destellos. Pero ambos requieren evaluación urgente.
Tratamiento: láser de barrera antes de que progrese
Cuando se detecta un desgarro de retina sin desprendimiento significativo, el tratamiento de elección es la fotocoagulación con láser de argón (retinopexia láser). El láser crea pequeñas quemaduras alrededor del desgarro que forman una cicatriz adherente, sellando los bordes y evitando que el líquido vítreo se filtre debajo de la retina.
Es un procedimiento ambulatorio que se realiza en la consulta, sin anestesia general, en pocos minutos. Las restricciones posteriores son mínimas. El resultado en la gran mayoría de los casos es excelente: el desgarro queda sellado y no progresa a desprendimiento.
Factores de riesgo
Los principales factores de riesgo para desgarro de retina son: miopía alta (el ojo más alargado tiene la retina periférica más fina), degeneraciones vitreorretinianas periféricas (como la degeneración en empalizada), desprendimiento de vítreo posterior, traumatismos oculares, y antecedentes familiares de desprendimiento de retina. Leé más sobre miopía alta y riesgos retinales.