¿Qué es la hipermetropía y por qué es diferente a la miopía?
En la hipermetropía, el ojo es demasiado corto o la córnea tiene poca curvatura, y la imagen se forma detrás de la retina. En la cirugía refractiva para hipermetropía, el láser aplana la periferia corneal para aumentar su curvatura central y acercar el foco a la retina. Este proceso es el inverso al de la miopía, donde se aplana el centro.
El rango seguro de corrección es diferente al de la miopía. Para la miopía, el LASIK puede corregir hasta aproximadamente -10 o -12 dioptrías en casos seleccionados. Para la hipermetropía, el rango más predecible es hasta +4 o +5 dioptrías. Las hipermetropías más altas tienen mayor variabilidad en el resultado.
LASIK y PRK para hipermetropía
LASIK y PRK son las técnicas más utilizadas para la corrección de hipermetropía baja a moderada (hasta +4/+5 dioptrías). Los resultados son buenos en este rango, aunque algo más variables que en la miopía. La hipermetropía alta (más de +5/+6 dioptrías) es más difícil de corregir con láser con resultados estables y predecibles.
Un factor importante a considerar en la corrección de hipermetropía es la presbicia. Si el paciente tiene más de 40-45 años, también está comenzando a perder la acomodación del cristalino para ver de cerca. Operar la hipermetropía sin contemplar la presbicia puede generar insatisfacción: el paciente ve mejor de lejos pero sigue necesitando anteojos para cerca.
Si tenés más de 45 años y hipermetropía, la consulta debe contemplar ambas condiciones juntas. Existen opciones como la monovisión o las lentes premium que pueden manejar la situación de forma integral.
ICL para hipermetropía alta
Para hipermetropías altas (generalmente más de +5/+6 dioptrías) o cuando la córnea no es apta para láser, la alternativa puede ser la lente ICL (Implantable Collamer Lens). La ICL hipermetrópica se implanta dentro del ojo sin tocar la córnea y puede corregir hipermetropías de hasta +10 dioptrías en algunos modelos. Sin embargo, la disponibilidad de ICL para hipermetropía puede ser más limitada que para miopía. Consultá nuestra página de cirugía refractiva.
Evaluación prequirúrgica: paso indispensable
Antes de cualquier decisión, la evaluación completa es indispensable. Incluye topografía corneal, paquimetría, refracción bajo cicloplejía (con gotas que paralizan la acomodación para medir la hipermetropía real, que puede ser mayor que la que el ojo puede compensar activamente), fondo de ojo y otros estudios según el caso.