Materiales diseñados para permanencia
Los lentes intraoculares modernos están fabricados en acrílico hidrofóbico o hidrofílico (algunos también en silicona), materiales biocompatibles que el cuerpo tolera perfectamente sin reacciones de rechazo. Están diseñados para permanecer in situ de forma indefinida.
Los estudios de seguimiento de hasta 20-25 años muestran que los lentes intraoculares modernos mantienen su transparencia, estabilidad óptica y posición en la gran mayoría de los casos sin necesidad de intervención adicional.
Qué puede afectar el lente con el tiempo
Aunque infrecuentes, existen situaciones que pueden requerir intervención sobre el lente después de implantado:
- PCO (catarata secundaria): opacificación de la cápsula posterior, se trata con láser YAG sin tocar el lente
- Glistening: microburbujas dentro del acrílico de algunos lentes, habitualmente sin efecto clínico significativo
- Luxación tardía del saco capsular: puede ocurrir años después en ojos con zonules débiles (síndrome de pseudoexfoliación)
- Calcificación del lente: muy rara, asociada a ciertos materiales hidrofílicos y condiciones metabólicas
La PCO no es un deterioro del lente
La causa más frecuente de pérdida visual tardía después de la cirugía de cataratas es la PCO (catarata secundaria), pero esta no afecta al lente sino a la membrana capsular que lo sostiene. Se trata con láser YAG sin necesidad de tocar el lente, y la visión se recupera de inmediato.
Si la visión empeora años después de la cirugía de cataratas, lo más probable es PCO. Un láser de 5 minutos en el consultorio la resuelve sin cirugía adicional.
Expectativa de vida del lente en pacientes jóvenes
En pacientes operados a los 50-60 años, el lente deberá durar 30-40 años o más. Los datos disponibles hasta 25 años son tranquilizadores. Para pacientes más jóvenes, la expectativa teórica es de toda la vida restante, aunque no hay estudios a tan largo plazo.