¿Qué es la paquimetría corneal?
La paquimetría es un estudio que mide el espesor de la córnea en micrómetros (µm). Puede realizarse con paquímetro ultrasónico (con contacto) o mediante topografía corneal avanzada que incluye el mapa de espesores (sin contacto). Ambas técnicas son precisas, aunque la tomografía corneal ofrece un mapa de espesor en toda la córnea, no solo en el centro.
Valores normales
El espesor corneal central normal en adultos es aproximadamente 520-540 µm (micrómetros). Existe variabilidad individual: córneas de 500 µm o de 560 µm pueden ser perfectamente normales si la forma y la función son adecuadas.
Lo que importa no es solo el valor absoluto sino el mínimo espesor registrado y la distribución del espesor en toda la córnea. Una córnea con el mínimo en el centro (en lugar de la periferia) o con asimetría puede ser una señal de queratocono incipiente, independientemente del valor numérico.
Por qué es crítica antes de la cirugía refractiva
En la cirugía refractiva con láser (LASIK o PRK), el procedimiento elimina tejido corneal para corregir el defecto refractivo. La cantidad de tejido que se puede eliminar de forma segura está limitada por el espesor de la córnea: si se elimina demasiado, la córnea puede debilitarse y curvarse (ectasia corneal iatrogénica, similar al queratocono).
Como regla general, debe quedar un lecho estromal residual (después de crear el flap de LASIK y aplicar el láser) de al menos 250-300 µm. Pacientes con córneas delgadas pueden no ser candidatos a LASIK pero sí a PRK, que no crea flap y preserva más tejido.
Una córnea más delgada de lo habitual puede ser compatible con cirugía refractiva si el cálculo del tejido residual es adecuado. Y si LASIK no es factible, PRK puede ser la alternativa. La evaluación completa con el especialista define el camino. Leé sobre cuándo no conviene operarse.
Paquimetría y glaucoma
El espesor corneal central también es relevante en el glaucoma. La tonometría (medición de la presión intraocular) puede verse afectada por el espesor corneal: córneas más delgadas "subestiman" la presión real y córneas más gruesas la "sobreestiman". La paquimetría permite corregir esta variación y obtener una estimación más precisa de la presión intraocular verdadera.