¿Por qué la presbicia es diferente a la miopía o la hipermetropía?
La miopía y la hipermetropía son defectos refractivos que el ojo tiene de forma estática. La presbicia, en cambio, es la pérdida progresiva de la capacidad de acomodación del cristalino: el cristalino se endurece con la edad y ya no puede cambiar de forma para enfocar de cerca. Esto no se puede corregir de la misma manera que un defecto refractivo estático. Ver qué es la presbicia.
Por eso, cualquier solución para la presbicia implica un compromiso: o se sacrifica algo de visión en una distancia, o se utiliza una óptica que tiene sus propias limitaciones.
Monovisión con LASIK: la opción quirúrgica más común
La monovisión consiste en corregir un ojo para lejos y el otro para cerca. El cerebro integra ambas imágenes y el resultado es una visión funcional a todas las distancias sin anteojos. Se puede implementar con LASIK o con lentes de contacto (para probarla antes de optar por la cirugía).
No todos los cerebros se adaptan bien a la monovisión. Algunos pacientes no toleran la asimetría entre los dos ojos. Por eso siempre se recomienda probarla primero con lentes de contacto durante 2-4 semanas antes de decidir la cirugía.
Lente multifocal: la solución más completa
La solución quirúrgica más completa para la presbicia es el reemplazo del cristalino por una lente multifocal o trifocal. Esta lente tiene zonas de diferentes potencias que permiten ver bien a todas las distancias. Es la misma cirugía que las cataratas pero realizada de forma electiva (antes de que aparezca la catarata) o en el momento de la cirugía de cataratas cuando ya existe indicación.
Las lentes multifocales tienen la ventaja de resolver la presbicia de forma permanente. La desventaja es que algunos pacientes perciben halos o destellos alrededor de las luces en condiciones de poca luz, y que requieren una adaptación neurológica de semanas a meses.
Para muchos pacientes, especialmente los que solo usan anteojos para leer sin ningún defecto refractivo de lejos, los anteojos de lectura son la solución más simple, efectiva y sin riesgos. No hay obligación de optar por una solución quirúrgica.
Qué conviene evaluar
La elección entre cirugía y lentes para la presbicia depende de muchos factores: si hay otros defectos refractivos asociados (miopía, hipermetropía, astigmatismo), la edad del paciente, el estilo de vida y las expectativas. La consulta personalizada es el único camino para tomar una decisión bien informada.