La diferencia fundamental entre LASIK y PRK
En LASIK, el cirujano crea un flap (colgajo) superficial en la córnea, levanta ese flap, aplica el láser en el estroma corneal subyacente y repone el flap. El flap actúa como una venda biológica natural que protege el área tratada y permite una recuperación muy rápida.
En PRK (Photorefractive Keratectomy), no hay flap. El epitelio (la capa más superficial de la córnea) se remueve, el láser actúa directamente sobre la córnea y el epitelio regenera naturalmente durante los primeros días. Sin el "efecto venda" del flap, la recuperación es más lenta.
Recuperación de LASIK: rápida
La recuperación de LASIK es su mayor ventaja. La mayoría de los pacientes ya ve bien el día siguiente de la cirugía. La visión sigue mejorando y estabilizándose durante las primeras semanas. Las molestias postoperatorias son mínimas: algo de ardor y sensibilidad a la luz las primeras horas, que ceden rápidamente.
La actividad normal puede retomarse al día siguiente. Las restricciones son: evitar frotar los ojos (el flap puede desplazarse con trauma), no meter agua en los ojos la primera semana, evitar deportes de contacto un mes.
Recuperación de PRK: más gradual
La recuperación de PRK es más lenta y algo más incómoda. Los primeros 3-5 días hay dolor o ardor ocular significativo mientras el epitelio regenera. Se coloca una lente de contacto terapéutica que actúa como venda durante esos días.
La visión va mejorando progresivamente: puede estar borrosa la primera semana, mejorar en la segunda, y seguir mejorando hasta los 4-8 semanas. La visión final se estabiliza entre 1 y 3 meses.
A los 3-6 meses, los resultados visuales de LASIK y PRK son prácticamente idénticos. La diferencia está en el camino para llegar ahí, no en el destino.
Cuándo se indica PRK en lugar de LASIK
PRK es la técnica de elección cuando: la córnea es demasiado delgada para crear el flap de LASIK de forma segura, el paciente practica deportes de contacto donde un golpe podría desplazar el flap, hay irregularidades superficiales de la córnea, o hay ciertas profesiones (militares, artes marciales) donde el riesgo de trauma es mayor.
La indicación correcta la determina la evaluación prequirúrgica, no la preferencia del paciente. Ver cuándo no conviene operarse.