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¿Qué pasa si me muevo durante la cirugía de ojos?

Es la pregunta que más angustia genera antes de operarse. "¿Y si pestañeo? ¿Y si me muevo?" Acá te damos la respuesta técnica y tranquilizadora.

El separador de párpados evita que parpadeés

Lo primero que hay que saber: no vas a poder parpadear durante la cirugía aunque quieras. Se coloca un separador de párpados (especulum) que mantiene el ojo abierto de forma segura. No duele y tampoco sentís urgencia de parpadear porque el ojo está anestesiado con gotas.

Esta es la razón por la que el parpadeo no es un riesgo durante la cirugía. El médico controla esa variable desde el principio.

El eye-tracking sigue al ojo en tiempo real

La segunda protección son los sistemas de seguimiento ocular (eye-tracking). Los láseres modernos cuentan con esta tecnología que detecta la posición del ojo decenas de veces por segundo y ajusta automáticamente la posición del haz láser para seguir al ojo si se mueve levemente.

Si el movimiento supera el umbral seguro, el láser se detiene automáticamente. No ocurre ningún daño: simplemente se pausa y se retoma cuando el ojo vuelve a la posición correcta.

Tecnología de seguridad

Los sistemas eye-tracking actuales son tan veloces que pueden seguir microtemblores involuntarios del ojo con una precisión de fracción de milímetro. El cirujano también puede detener el procedimiento manualmente si lo considera necesario.

¿Qué pasa si me muevo con la cabeza?

Si hacés un movimiento brusco de cabeza (cosa improbable con la posición en la camilla), el médico puede pausar el procedimiento. El ojo además está fijado con un mecanismo de succión durante la fase más delicada del LASIK.

En la práctica clínica, los movimientos de pacientes que interrumpen o dañan una cirugía son extremadamente raros. La combinación del separador, la fijación y el eye-tracking hace que el sistema sea muy robusto.

¿Y si tosés o estornudás?

También es manejable. Si sentís que vas a toser o estornudar, avisá al médico. El procedimiento puede pausarse en segundos. No es una situación de emergencia ni pone en riesgo el resultado.

Lo que sí es importante es intentar mantenerte tranquilo y relajado. Respirar profundo y no apretar los ojos ayuda muchísimo. La mayoría de los pacientes describe la cirugía como mucho más fácil de lo que imaginaba.

Preguntas frecuentes

¿El eye-tracking funciona para todos los tipos de movimiento?

Para los movimientos involuntarios leves (microtemblores, pequeños desplazamientos) sí. Para movimientos bruscos y amplios, el sistema detiene el procedimiento. En ningún caso el láser continúa si la posición no es segura.

¿Qué pasa si me mareo durante la cirugía?

Si sentís mareos, náuseas o angustia intensa, avisá al médico. El procedimiento puede pausarse en cualquier momento. El equipo está entrenado para manejar estas situaciones con calma.

¿Tengo que mirar un punto fijo?

Sí, hay una luz de fijación (generalmente un punto verde o rojo) en la que tenés que enfocar la vista. Esto ayuda a mantener el ojo centrado. Si perdés la fijación momentáneamente, el eye-tracking lo compensa; si la pérdida es prolongada, el médico pausa y te guía nuevamente.

¿Cuánto tiempo debo estar quieto?

El tiempo de aplicación del láser varía entre 20 y 60 segundos por ojo según la graduación. Es un tiempo muy corto. Todo el procedimiento por ojo dura entre 10 y 20 minutos, pero la parte en que precisás mayor quietud es solo durante la aplicación del láser.

¿Tenés miedos antes de decidirte?

Consultá con el equipo de Centro de Ojos Liniers. Te explicamos cada paso del procedimiento para que llegues tranquilo al quirófano.

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