El separador de párpados evita que parpadeés
Lo primero que hay que saber: no vas a poder parpadear durante la cirugía aunque quieras. Se coloca un separador de párpados (especulum) que mantiene el ojo abierto de forma segura. No duele y tampoco sentís urgencia de parpadear porque el ojo está anestesiado con gotas.
Esta es la razón por la que el parpadeo no es un riesgo durante la cirugía. El médico controla esa variable desde el principio.
El eye-tracking sigue al ojo en tiempo real
La segunda protección son los sistemas de seguimiento ocular (eye-tracking). Los láseres modernos cuentan con esta tecnología que detecta la posición del ojo decenas de veces por segundo y ajusta automáticamente la posición del haz láser para seguir al ojo si se mueve levemente.
Si el movimiento supera el umbral seguro, el láser se detiene automáticamente. No ocurre ningún daño: simplemente se pausa y se retoma cuando el ojo vuelve a la posición correcta.
Los sistemas eye-tracking actuales son tan veloces que pueden seguir microtemblores involuntarios del ojo con una precisión de fracción de milímetro. El cirujano también puede detener el procedimiento manualmente si lo considera necesario.
¿Qué pasa si me muevo con la cabeza?
Si hacés un movimiento brusco de cabeza (cosa improbable con la posición en la camilla), el médico puede pausar el procedimiento. El ojo además está fijado con un mecanismo de succión durante la fase más delicada del LASIK.
En la práctica clínica, los movimientos de pacientes que interrumpen o dañan una cirugía son extremadamente raros. La combinación del separador, la fijación y el eye-tracking hace que el sistema sea muy robusto.
¿Y si tosés o estornudás?
También es manejable. Si sentís que vas a toser o estornudar, avisá al médico. El procedimiento puede pausarse en segundos. No es una situación de emergencia ni pone en riesgo el resultado.
Lo que sí es importante es intentar mantenerte tranquilo y relajado. Respirar profundo y no apretar los ojos ayuda muchísimo. La mayoría de los pacientes describe la cirugía como mucho más fácil de lo que imaginaba.