Los lentes de contacto son una alternativa excelente a los anteojos cuando se usan correctamente. El seguimiento oftalmológico regular es fundamental para evitar complicaciones.
Los lentes blandos son los más usados: cómodos desde el primer día y disponibles en versión diaria (los más seguros), quincenal o mensual. Los lentes rígidos gas-permeables ofrecen mejor agudeza visual y son ideales para astigmatismo irregular o queratocono.
Los lentes tóricos corrigen el astigmatismo; los multifocales sirven para presbicia. Para queratocono existe la opción de lentes esclerales que apoyan en la esclera y permiten visión funcional incluso con córneas muy irregulares.
Un equipo especializado y equipamiento completo en un solo lugar.
Lentes rígidos y esclerales para queratocono: mejor visión que con anteojos convencionales.
Medición precisa de la córnea y la refracción para adaptar el lente correcto.
Mapeo de la córnea para adaptación de lentes esclerales o rígidos en casos complejos.
Sí, con un uso correcto y controles regulares. El riesgo más importante es la queratitis (infección corneal), que se previene con higiene adecuada y no usar los lentes más tiempo del indicado.
Solo con lentes específicamente indicados para uso continuo. Los lentes convencionales no deben usarse mientras se duerme: aumentan significativamente el riesgo de infección corneal.
Sí. Los lentes rígidos gas-permeables y los esclerales son la principal alternativa óptica para queratocono moderado-avanzado cuando los anteojos no brindan suficiente agudeza visual.
Al menos una vez al año con el oftalmólogo, aunque no haya molestias. Se evalúa el estado de la córnea, el ajuste del lente y la salud del segmento anterior.
Adaptación y seguimiento de lentes de contacto. Av. Rivadavia 11022, Liniers. Cob. OSDE, SMP Salud, SancorSalud.