La pérdida súbita de visión en un ojo es una emergencia médica. Algunas causas tienen una ventana de tratamiento de minutos a horas. No espere — consulte de inmediato.
La oclusión de arteria retinal tiene una ventana de tratamiento de solo 90–120 minutos. El desprendimiento de retina sin intervención puede causar ceguera permanente. No deje para mañana.
La pérdida rápida de visión en un ojo tiene múltiples causas posibles. Todas requieren evaluación urgente.
Pérdida total e indolora de visión en minutos. El tejido retinal sin sangre muere en 4–6 horas. Equivalente a un ACV ocular. Requiere atención inmediata en guardia.
→ Ir a guardia hospitalariaSangrado masivo en retina por obstrucción venosa. Visión borrosa severa o pérdida parcial de campo. Tratamiento con inyecciones intravítreas anti-VEGF.
→ Inyecciones intravítreasLa retina se desprende de la pared del ojo. Comienza con sombra o cortina que avanza. Pérdida permanente si no se opera en 24–72 horas (antes si afecta la mácula).
→ Cirugía de retina urgenteSangrado abundante en el vítreo (por diabetes, desgarro o trauma) que opaca completamente la visión. Puede resolverse solo o requerir vitrectomía.
→ VitrectomíaPresión intraocular muy elevada con dolor ocular intenso, ojo rojo, visión de halos y náuseas. Emergencia. Requiere medicación y posiblemente iridotomía láser.
→ GlaucomaInflamación o isquemia del nervio óptico. Pérdida de campo visual inferior o superior, indolora. Frecuente en mayores de 55 con hipertensión o diabetes.
→ Evaluación urgenteA diferencia de la pérdida súbita, la pérdida gradual de visión ocurre durante semanas o meses. Aunque no es una emergencia inmediata, ignorarla puede resultar en daño irreversible.
Muchas causas de pérdida de visión son asintomáticas hasta estadios avanzados. El examen oftalmológico anual con dilatación pupilar permite detectar glaucoma, DMAE y retinopatía diabética en etapas tempranas cuando el tratamiento es más efectivo.
Solicitar control preventivo →Evaluación cuantitativa de la visión en ambos ojos para comparar y monitorear.
Examen directo de retina, vasos y nervio óptico para identificar hemorragias, desgarros o isquemia.
Imagen de alta resolución de las capas retinales para detectar edema, atrofia o desprendimiento.
Mapa del campo visual para detectar pérdidas por glaucoma o patología del nervio óptico.
Medición de la presión intraocular para descartar glaucoma agudo como causa de la pérdida visual.
La pérdida súbita de visión requiere evaluación ese mismo día. El Dr. Fabian Monges atiende urgencias en Liniers y Ramos Mejía. Zona Oeste Buenos Aires.