Para muchas personas que usan lentes de contacto o anteojos, llega un momento en que se plantea la pregunta: ¿vale la pena operarse? No hay una respuesta única, pero sí hay criterios claros que permiten comparar ambas opciones de forma honesta.
¿Qué tiene de bueno cada opción?
Las lentes de contacto son reversibles, no requieren cirugía y permiten una corrección de alta calidad. Son ideales para quienes no cumplen los requisitos para la cirugía o simplemente prefieren no operarse.
La cirugía refractiva (LASIK, PRK o ICL) corrige la graduación de forma permanente, eliminando la dependencia de los lentes. La mayoría de los pacientes no necesita corrección óptica para sus actividades cotidianas.
El costo a largo plazo
Las lentes de contacto representan un gasto mensual continuo durante toda la vida. En Argentina (2025), solo las lentes y solución pueden costar entre $20.000 y $50.000 por mes. La cirugía refractiva tiene un costo inicial mayor, pero en la mayoría de los casos se amortiza en 3 a 5 años. Además, elimina el tiempo de mantenimiento diario.
Riesgos y consideraciones de salud
Las lentes de contacto bien usadas son seguras, pero conllevan riesgos cuando no se cuidan correctamente: infecciones (queratitis), úlceras corneales, agravamiento del ojo seco y restricciones para actividades acuáticas.
La cirugía refractiva tiene un excelente perfil de seguridad cuando el paciente es bien seleccionado. La tasa de complicaciones graves es muy baja (menor al 1%). La evaluación prequirúrgica es la que determina si el riesgo es aceptable.
¿Cuándo la cirugía es la mejor opción?
- Cuando la graduación es estable y el ojo cumple los requisitos anatómicos.
- Cuando el estilo de vida hace incómodo el uso de lentes (deportes, natación, actividades al aire libre).
- Cuando el ojo seco empeora con las lentes de contacto.
- Cuando el costo mensual de las lentes es significativo para el presupuesto.
- Cuando simplemente se quiere simplificar la rutina diaria.
¿Cuándo conviene seguir con lentes de contacto?
- Cuando la córnea no tiene el espesor adecuado para la cirugía.
- Cuando la graduación aún no está estabilizada.
- Cuando hay contraindicaciones médicas (queratocono, ojo seco severo).
- Cuando el paciente tiene menos de 21 años.
- Cuando el médico, tras la evaluación, no recomienda la cirugía.
La única forma de saber si la cirugía refractiva es una opción para vos es con una evaluación prequirúrgica completa. No te guíes solo por la experiencia de otros: cada ojo es diferente.