El queratocono ya no es una enfermedad sin tratamiento. El crosslinking corneal frena su progresión. Los lentes esclerales y la cirugía ofrecen visión funcional incluso en estadios avanzados.
El queratocono produce un adelgazamiento progresivo de la córnea que distorsiona la visión. El tratamiento depende del estadio. En etapas tempranas con progresión documentada: crosslinking corneal (CXL), que rigidiza la córnea con riboflavina y UV-A para frenar el avance.
En estadios moderados, los lentes rígidos gas-permeables o esclerales dan visión funcional al regularizar la superficie refractiva. En casos avanzados sin tolerancia a los lentes: anillos de Ferrara (segmentos intracorneales) o trasplante corneal (queratoplastia).
Un equipo especializado y equipamiento completo en un solo lugar.
No lo cura, pero detiene su progresión en el 90% de los casos. No mejora la visión existente, pero evita que empeore. Es el tratamiento estándar para queratocono progresivo.
Puede realizarse desde los 12-14 años si hay progresión documentada. En adultos, la progresión es más lenta y hay que evaluar si está indicado.
Los lentes blandos convencionales no se adaptan bien a una córnea irregular. Se necesitan lentes rígidos gas-permeables o, en casos avanzados, lentes esclerales que apoyen en la esclera y rellenen la irregularidad con lágrima.
Sin tratamiento, puede progresar hasta el punto en que ni los lentes ni la corrección óptica logren visión útil. En ese caso, el trasplante corneal recupera la visión funcional en el 90% de los casos.
Topografía corneal y evaluación completa. Av. Rivadavia 11022, Liniers. Cob. OSDE, SancorSalud.