La cirugía refractiva es una de las intervenciones oftalmológicas más realizadas en el mundo y tiene como objetivo corregir defectos visuales como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Sin embargo, no todos los ojos son aptos para operarse. Antes de entusiasmarse demasiado, lo primero es una evaluación prequirúrgica completa que permita determinar si sos un buen candidato. En el Centro de Ojos Liniers realizamos esa evaluación de forma integral, con tecnología de alta complejidad y el criterio del Dr. Fabian Monges.
¿Quiénes pueden operarse?
En términos generales, la cirugía refractiva está indicada para personas que presentan miopía, hipermetropía o astigmatismo y que cumplen con ciertos requisitos clínicos. No se trata solo de querer dejar los anteojos: el ojo tiene que cumplir condiciones específicas para que la cirugía sea segura y efectiva.
- Edad mínima de 21 años: el ojo tiene que haber terminado su desarrollo.
- Graduación estable por al menos 12 meses: si la prescripción sigue cambiando, hay que esperar.
- Córnea con espesor adecuado: la paquimetría (estudio del grosor corneal) es fundamental para determinar cuánto tejido puede tratarse sin comprometer la integridad del ojo.
- Ausencia de patologías oculares activas: el ojo tiene que estar sano en general.
- Buena salud general: algunas enfermedades sistémicas pueden contraindicar la cirugía.
¿Quiénes NO son candidatos?
Así como hay personas que se benefician mucho de la cirugía refractiva, existen situaciones en las que no es recomendable avanzar con la intervención. Esto no significa que el problema no tenga solución, sino que hay que explorar otras opciones o esperar el momento adecuado.
- Queratocono: es una deformación progresiva de la córnea que contraindica el LASIK y el PRK convencional. Hay tratamientos específicos para esta condición.
- Ojo seco severo: la cirugía puede empeorar el cuadro en personas con sequedad ocular importante.
- Glaucoma no controlado: la presión intraocular elevada es un factor de riesgo.
- Embarazo o lactancia: los cambios hormonales alteran la refracción y pueden dar resultados impredecibles.
- Enfermedades autoinmunes: como lupus o artritis reumatoidea, que pueden afectar la cicatrización.
- Graduación inestable: si la miopía sigue aumentando, hay que esperar a que se estabilice.
- Córnea delgada: si el espesor corneal es insuficiente para el tratamiento planificado, el láser no es la opción indicada (aunque puede evaluarse la colocación de una lente intraocular fáquica, como el ICL).
Una contraindicación no siempre es definitiva. Por ejemplo, una persona con ojo seco leve puede tratarse primero y recién entonces evaluar la cirugía. El médico es quien tiene la última palabra según cada caso particular.
La edad ideal para operarse
La ventana de edad más favorable para la cirugía refractiva con láser (LASIK o PRK) está entre los 21 y los 45 años aproximadamente. Antes de los 21, el ojo todavía puede estar cambiando. A partir de los 40–45 años, empieza a aparecer la presbicia (vista cansada), lo cual suma un factor a considerar: incluso después de operarse de miopía, es posible que se necesiten anteojos para leer.
Esto no significa que las personas mayores de 45 no puedan operarse, pero el médico tiene que evaluar el caso con más detalle y, en algunos casos, puede ser más conveniente otra alternativa, como la cirugía de cristalino transparente o la implantación de una lente multifocal.
¿Qué estudios se necesitan antes de la cirugía?
La evaluación prequirúrgica es el paso más importante del proceso. No alcanza con saber la graduación: el médico necesita conocer en detalle la anatomía de tu ojo antes de tomar cualquier decisión. En nuestro centro de Liniers realizamos todos los estudios necesarios en una sola consulta:
- Topografía corneal: mapea la forma y curvatura de la córnea. Es indispensable para descartar queratocono y planificar el tratamiento.
- Paquimetría: mide el espesor de la córnea para asegurarse de que hay tejido suficiente para tratar.
- Refracción bajo cicloplejia: determina la graduación real con mayor precisión, especialmente importante en personas jóvenes.
- Examen de fondo de ojo: evalúa la retina y el nervio óptico, descartando patologías asociadas.
- Tonometría: mide la presión intraocular para descartar glaucoma.
Todos estos estudios se realizan en nuestro consultorio de Av. Rivadavia 11022, Liniers, antes de derivarte al quirófano.
¿Dónde se realiza la evaluación y dónde se opera?
En el Centro de Ojos Liniers, la consulta de evaluación se hace en nuestro consultorio de Av. Rivadavia 11022, Liniers. Ahí es donde el Dr. Fabian Monges revisa los estudios, conversa con vos sobre las opciones y determina si sos candidato.
Si la evaluación confirma que podés operarte, la cirugía refractiva se realiza en el Centro Quirúrgico Ramos, ubicado en Ramos Mejía, donde contamos con toda la infraestructura necesaria para una intervención segura. Para los pacientes que vienen de Liniers, Mataderos, Villa Luro o Ciudadela, el traslado es muy cómodo y el regreso a casa ese mismo día es habitual.
¿Qué técnica me corresponde: LASIK, PRK o ICL?
No existe una técnica universalmente mejor. La elección depende de la anatomía de tu ojo, tu graduación, tu estilo de vida y los resultados de los estudios previos. En términos generales:
- LASIK: es la técnica más utilizada. La recuperación es rápida (24 a 48 horas) y el procedimiento es muy preciso. Requiere un espesor corneal adecuado.
- PRK: indicada cuando la córnea es más delgada o hay factores que contraindican el colgajo corneal. La recuperación es más gradual (1 a 2 semanas) pero los resultados a largo plazo son equivalentes.
- ICL (Lente de Contacto Implantable): es una lente que se coloca dentro del ojo, sin tocar la córnea. Está indicada para miopías altas o córneas delgadas que no toleran el láser. Es reversible.
La técnica más adecuada para vos la determina el médico después de analizar todos los estudios. No hay que elegir antes de la consulta.
No tomes decisiones basándote solo en lo que leíste o en la experiencia de otra persona. Cada ojo es único. La evaluación prequirúrgica en Liniers es el único camino para saber si sos candidato y qué técnica es la más adecuada para tu caso.