¿Qué opciones existen para corregir la miopía quirúrgicamente?
Dependiendo del grado de miopía y las características del ojo, existen tres alternativas principales dentro de la cirugía refractiva: LASIK (láser), PRK (láser sin flap) y la lente ICL (lente implantable). La indicación correcta la da la evaluación prequirúrgica, no la preferencia del paciente.
Miopías bajas y moderadas: el caso más frecuente
La miopía hasta aproximadamente -8 dioptrías con córnea de grosor adecuado suele ser candidata a LASIK o PRK. Son las miopías más comunes y las que tienen el proceso más directo. El presupuesto incluye los estudios previos, el láser y los controles.
Miopías altas: ICL como alternativa
Para miopías muy altas (generalmente por encima de -8 o -10 dioptrías) o cuando la córnea no es apta para láser, la opción suele ser la lente ICL. Esta lente se implanta dentro del ojo sin extraer el cristalino. El costo es mayor que LASIK o PRK porque el insumo (la lente en sí) tiene un precio significativo y se importa.
En la mayoría de los casos no. La corrección quirúrgica de la miopía se considera electiva. Sin embargo, los estudios diagnósticos previos pueden estar cubiertos. Leé más en nuestro artículo sobre cobertura de cirugía refractiva.
¿Qué pasa si tengo miopía y astigmatismo?
Es una combinación muy frecuente. LASIK, PRK e ICL pueden corregir miopía y astigmatismo simultáneamente en la mayoría de los casos. El astigmatismo no suele agregar un costo diferencial importante, aunque en miopías muy altas con astigmatismo severo la planificación es más compleja.