¿Por qué no se opera durante el embarazo?
El embarazo contraindicar la cirugía refractiva por varias razones:
- Cambios hormonales que alteran la hidratación y el grosor de la córnea
- La graduación puede cambiar durante el embarazo (especialmente en el tercer trimestre)
- Los medicamentos usados en el pre y postoperatorio (antibióticos, antiinflamatorios, corticoides) no son recomendables durante el embarazo
- Las lágrimas artificiales con ciertos conservantes también tienen restricciones en el embarazo
- La refracción puede ser inexacta durante el embarazo, dando una corrección que no es la definitiva
Si se operara durante el embarazo, existe riesgo de que el resultado no sea el definitivo: la graduación podría cambiar post-parto y la corrección realizada quedaría desactualizada.
¿Y durante la lactancia?
La lactancia también es contraindicación para la cirugía refractiva. Las mismas razones aplican:
- Los cambios hormonales (especialmente los niveles de prolactina) pueden alterar la córnea
- Los medicamentos postoperatorios pueden pasar a la leche materna
- La estabilidad de la graduación no está garantizada mientras dura la lactancia
¿Cuándo es seguro operarse?
La recomendación general es esperar:
- Al menos 3 meses después de finalizada la lactancia
- O al menos 3 meses después del parto si no se lacta
- Y verificar que la graduación sea estable (igual a la que tenías antes del embarazo o estable en los últimos 3-6 meses)
- Algunos médicos prefieren esperar 6 meses para mayor seguridad
¿Qué hacer mientras tanto?
Durante el embarazo y la lactancia, las opciones para corregir la visión son:
- Anteojos: completamente seguros
- Lentes de contacto: generalmente seguros, aunque algunas embarazadas los toleran peor por cambios en la película lagrimal. Usarlos con moderación.
- Planificar la cirugía para después del período de lactancia