Causas frecuentes de la sensación de presión ocular
- Fatiga visual digital (asthenopia): horas de pantalla sin descanso causan tensión en los músculos extraoculares.
- Tensión muscular cervical o de cuello: se irradia hacia la zona periorbital.
- Sinusitis o rinitis: la inflamación de los senos paranasales genera presión que se percibe detrás de los ojos.
- Migraña u otras cefaleas: frecuentemente se siente presión retroocular.
- Ojo seco: la inflamación crónica de la superficie ocular puede percibirse como tensión.
- Glaucoma: la presión intraocular elevada puede sentirse como pesadez ocular.
- Hipertensión ocular: sin glaucoma establecido, pero con presiones elevadas.
La presión intraocular y el glaucoma
La presión intraocular (PIO) normal está entre 10 y 21 mmHg. El glaucoma se asocia frecuentemente con presiones elevadas, aunque también puede ocurrir con presiones normales. Lo importante es que el glaucoma es asintomático en sus etapas iniciales: la pérdida de visión periférica ocurre lentamente y sin dolor hasta etapas avanzadas.
La detección temprana del glaucoma se hace con medición de la presión ocular (tonometría), evaluación del nervio óptico y campo visual computarizado. Se recomienda control anual a partir de los 40 años, especialmente con antecedentes familiares.
La presión que sentís subjetivamente no se correlaciona con la presión ocular medida. Solo la tonometría puede determinar si la presión ocular está elevada.
Fatiga visual: la causa más común
El trabajo prolongado frente a pantallas es hoy la causa más frecuente de sensación de presión ocular. El ojo parpadea menos (generando sequedad), los músculos que controlan el enfoque trabajan de forma sostenida, y la pantalla proyecta luz azul que puede generar fatiga.
La regla 20-20-20 es efectiva: cada 20 minutos de pantalla, mirar a 20 pies (6 metros) durante 20 segundos para relajar los músculos de enfoque.
Cuándo consultar al oftalmólogo
Consultá si la sensación de presión es nueva, persistente, se asocia a cefalea frecuente, a visión borrosa o halos, si tenés antecedentes familiares de glaucoma, o si tenés más de 40 años y nunca hiciste un control oftalmológico con medición de presión.