Causas frecuentes de dolor ocular intenso
El dolor ocular puede originarse en el ojo mismo o en estructuras vecinas. Las causas más frecuentes incluyen: cuerpo extraño corneal (arena, metal, vidrio), abrasión o úlcera corneal, conjuntivitis bacteriana intensa, orzuelo o chalazión complicado, y uveítis anterior (inflamación del iris).
En el extremo más grave del espectro están el glaucoma agudo de ángulo cerrado y las lesiones traumáticas directas al globo ocular, que son emergencias médicas.
Glaucoma agudo: el dolor ocular más peligroso
El glaucoma de ángulo cerrado agudo produce una suba repentina y severa de la presión ocular. El cuadro típico incluye dolor ocular intensísimo (a veces descrito como el peor dolor de la vida), ojo rojo, visión borrosa con halos de colores alrededor de las luces, y náuseas o vómitos. Puede confundirse con una cefalea intensa o una migraña.
Es una emergencia oftalmológica. Sin tratamiento en pocas horas, puede producir daño permanente al nervio óptico. Si tenés este cuadro, dirigite a urgencias de inmediato.
Dolor ocular + ojo rojo + visión borrosa con halos + náuseas = emergencia. No esperes.
Uveítis: dolor con fotofobia
La uveítis es la inflamación de la úvea (iris, cuerpo ciliar, coroides). Produce ojo rojo, dolor moderado a intenso, fotofobia (molestia intensa con la luz) y visión borrosa. Requiere tratamiento con colirios corticoides y midriáticos indicados por un médico. No se trata sola.
Qué hacer ante dolor ocular intenso
- No frotarse el ojo: puede agravar una lesión corneal o un cuerpo extraño.
- No usar colirios de automedicación (especialmente vasoconstrictores) sin diagnóstico previo.
- Si hay exposición a productos químicos: enjuagar con agua abundante y dirigirse a guardia.
- Si el dolor es intenso con visión borrosa y ojo rojo: no esperar, buscar atención urgente.
- Si hay traumatismo: proteger el ojo con un escudo improvisado (vaso de plástico) sin presionar y dirigirse a urgencias.