Tipos de traumatismo ocular
Los traumatismos oculares se dividen en contusivos (golpe sin penetración) y penetrantes (objeto que atraviesa el globo). Los contusivos son más frecuentes: pelotazo, puñetazo, golpe con un dedo, accidentes de tránsito. Los penetrantes son emergencias absolutas.
Un golpe que parece leve puede causar internamente: hifema (sangre en la cámara anterior), desprendimiento de retina traumático, subluxación del cristalino, o fractura de la órbita. Por eso siempre es preferible una evaluación médica.
Qué hacer en los primeros minutos
- Aplicar hielo envuelto en tela (nunca directamente sobre el ojo) para reducir la inflamación si hay hematoma periorbital.
- No frotar ni presionar el ojo: puede agravar una lesión interna.
- Si hay un objeto penetrante: NO intentar sacarlo. Cubrir el ojo con un vaso o escudo improvisado SIN presionar y dirigirse a urgencias.
- Si hay salpicadura química: lavar con abundante agua por 15-20 minutos y dirigirse a guardia.
- Ir al médico aunque el ojo parezca bien: algunas lesiones internas no dan síntomas inmediatos.
Señales que requieren atención urgente
Necesitás atención urgente si después del golpe aparece: visión borrosa o pérdida de visión, ojo rojo intenso, dolor que no cede, sensación de destellos, moscas volantes nuevas, o doble visión. Estas pueden ser señales de desprendimiento de retina traumático, hifema u otras complicaciones.
Ante cualquier golpe en el ojo con síntomas visuales, la evaluación oftalmológica es obligatoria. No esperar a que "pase solo".
El hifema: sangre en la cámara anterior
El hifema es la acumulación de sangre en la cámara anterior del ojo (entre la córnea y el iris), visible como una mancha rojiza en la parte baja del ojo. Es un signo de traumatismo significativo. Requiere reposo, cabecera elevada y seguimiento oftalmológico estricto para prevenir complicaciones como sangrado secundario o elevación de la presión ocular.