¿Cuándo puede ser necesario un retoque?
Un retoque de cirugía refractiva puede plantearse en los siguientes casos:
- Subcorrección: la cirugía original no alcanzó la corrección completa y quedó una graduación residual
- Sobrecorrección: se corrigió de más y el paciente quedó con hipermetropía o miopía opuesta
- Regresión: el resultado fue excelente inicialmente pero con los años la miopía fue volviendo parcialmente
- Astigmatismo residual: quedó un astigmatismo menor que no fue completamente corregido en la primera cirugía
¿Qué condiciones se requieren para hacer el retoque?
No siempre es posible un retoque. Las condiciones que deben cumplirse son:
- Córnea con suficiente grosor residual (el mayor limitante)
- La graduación residual debe ser estable antes de plantear el retoque
- La refracción debe ser clara y reproducible (sin fluctuaciones)
- Ausencia de queratocono secundario (ectasia post-LASIK)
- Haber esperado al menos 6-12 meses desde la primera cirugía
Cada cirugía ablativa consume tejido corneal. Si ya se usó mucho tejido en la primera cirugía, puede no quedar suficiente para un retoque seguro. Por eso el grosor preoperatorio original importa tanto como el actual.
Técnica del retoque: ¿LASIK o PRK?
Para el retoque se utilizan técnicas diferentes según el caso:
- Si hubo LASIK previo y el flap es accesible: se puede levantar el flap original y aplicar más láser
- Si no hay flap o se prefiere no levantarlo: se usa PRK (ablación de superficie)
- PRK es generalmente la técnica de elección para retoques porque conserva más tejido y no requiere crear un nuevo flap
- La recuperación del retoque con PRK es más lenta que la primera cirugía
¿Es tan efectivo el retoque como la primera cirugía?
En general sí, siempre que haya tejido suficiente y la indicación sea correcta. Muchos pacientes alcanzan 20/20 después del retoque.
Consultá en Centro de Ojos Liniers para una evaluación específica de retoque. Se requiere topografía, paquimetría y análisis del caso previo completo.