Causas más frecuentes de visión borrosa brusca en un ojo
La aparición súbita de visión borrosa en un solo ojo tiene causas muy distintas según el mecanismo. Algunas son estrictamente oculares; otras pueden tener origen vascular o neurológico. Todas requieren evaluación médica urgente.
- Oclusión de arteria retinal central: la arteria principal de la retina se obstruye. Produce pérdida visual brusca e indolora. Es el equivalente a un ACV de la retina. Requiere atención en minutos a horas.
- Oclusión de vena retinal: el retorno venoso de la retina se bloquea. Produce visión borrosa y distorsionada. Puede tratarse con inyecciones intravítreas.
- Desprendimiento de retina: especialmente cuando ya afecta la mácula, produce pérdida de visión central brusca.
- Hemorragia vítrea: sangrado dentro del gel vítreo. La visión se nubla u oscurece de golpe.
- AIT (accidente isquémico transitorio): afecta temporalmente la circulación al ojo o al cerebro. Puede durar minutos y mejorar solo, pero es señal de riesgo de ACV.
- Neuropatía óptica isquémica: pérdida brusca de visión por compromiso de la circulación del nervio óptico.
Si la pérdida fue transitoria: también es urgente
Un episodio de pérdida visual que duró minutos y se recuperó solo (amaurosis fugax) es tan preocupante como uno que persiste. Puede ser la primera manifestación de una obstrucción arterial inminente o de un AIT. Requiere evaluación cardiológica y neurológica además de oftalmológica.
Pérdida brusca de visión en un ojo = emergencia médica. Aunque se haya recuperado parcialmente, no esperes. El tiempo de atención determina el pronóstico.
Diagnóstico: qué estudios se realizan
Ante visión borrosa brusca, el oftalmólogo realiza evaluación urgente que incluye agudeza visual, tensión ocular, biomicroscopía y fondo de ojo con dilatación. En muchos casos se solicita OCT para evaluar el estado de la mácula y la retina. Dependiendo del cuadro, puede ser necesaria una interconsulta neurológica o cardiológica para descartar causa vascular sistémica.
Tratamiento según la causa
El tratamiento varía completamente según el diagnóstico. La oclusión arterial requiere medidas urgentes. La oclusión venosa suele tratarse con inyecciones intravítreas de anti-VEGF. El desprendimiento de retina requiere cirugía. La hemorragia vítrea puede resolverse sola o necesitar vitrectomía. La neuropatía óptica isquémica requiere manejo sistémico.