Duración de los principales anti-VEGF
Los diferentes medicamentos anti-VEGF tienen distintas duraciones de acción:
- Bevacizumab (Avastin): duración aproximada de 4-6 semanas. Uso off-label pero ampliamente utilizado por costo-efectividad.
- Ranibizumab (Lucentis): duración aproximada de 4-6 semanas. Aprobado específicamente para uso intravítreo.
- Aflibercept (Eylea): mayor afinidad por el VEGF. Muchos pacientes logran espaciar a 8 semanas o más.
- Brolucizumab (Beovu): el de mayor duración aprobado hasta el momento, con posibilidad de intervalos de 12 semanas en pacientes seleccionados.
Esquemas de tratamiento: carga inicial y mantenimiento
Para la DMAE húmeda, el esquema estándar comienza con una fase de carga: 3 inyecciones mensuales consecutivas. El objetivo es controlar rápidamente la actividad de la enfermedad. Después de la carga, se evalúa la respuesta con OCT y se decide el esquema de mantenimiento.
Para el edema macular diabético, el esquema inicial también suele ser mensual durante los primeros 6 meses aproximadamente, con ajuste posterior según la respuesta.
Esquemas de mantenimiento: PRN vs. treat-and-extend
PRN (pro re nata o "según necesidad"): el paciente se controla mensualmente con OCT y solo recibe inyección si hay signos de actividad (líquido en la OCT). Requiere visitas frecuentes aunque no siempre se inyecte.
Treat-and-extend (tratar y espaciar): se inyecta en cada visita pero se va espaciando progresivamente el intervalo (cada 2 semanas más) si la enfermedad está inactiva. Se extiende hasta el intervalo máximo en el que el ojo se mantiene seco.
No hay un esquema único. El médico retinista adapta la frecuencia de inyecciones a cada paciente según su respuesta al tratamiento. La OCT es la herramienta que guía las decisiones de tratamiento.
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento total?
La duración del tratamiento varía enormemente según la condición. Algunos pacientes con DMAE requieren inyecciones indefinidamente (aunque con intervalos cada vez más espaciados). Otros logran períodos prolongados de inactividad sin tratamiento. El edema macular diabético puede resolverse con un número limitado de inyecciones en algunos pacientes, pero requiere seguimiento crónico.